El reloj marcó la rutina del jueves 18 de junio cuando la tragedia irrumpió en el kilómetro 11 de la carretera a León. El pequeño Inmer Antonio Rivas López, conocido cariñosamente como «Colochito», caminaba junto con su madre, Melisa Julieth López Pastrán, de 33 años.
Melisa llevaba al menor tomado de la mano al momento de intentar cruzar la vía. En cuestión de segundos, la irrupción de la motocicleta color roja impactó violentamente contra la madre y el menor.
Lo que vino después profundizó el dolor de la familia: lejos de detener la marcha, llamar a los servicios de emergencia o socorrer a las víctimas que yacían sobre el pavimento, los dos ocupantes del vehículo ligero optaron por huir de la escena, abandonando el lugar. El niño falleció producto de las severas lesiones, dejando un vacío desgarrador y a una comunidad entera exigiendo respuestas.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el tiempo suele diluir el impacto de las noticias cotidianas, la fuga de los dos ocupantes de la motocicleta llegó a su fin el día de ayer, 24 de julio, donde en un operativo de la Policía Nacional ejecutado en la comarca Buenos Aires, un caserío conocido como El Capulín en el municipio de Villa El Carmen, las autoridades lograron la captura de Carlos José Cruz, de 21 años señalado como presunto conductor de la moto, y de su acompañante, Samuel Osiel Gutiérrez Arriaza, también de 21 años.
La reconstrucción de la escena y la postura de los padres
Tras semanas de investigaciones, especialistas de la Policía Nacional y del Instituto de Ciencias Forenses desplegaron un equipo técnico en el lugar del accidente para llevar a cabo la reconstrucción dinámica de los hechos. La diligencia buscaba aportar pruebas científicas cruciales que sustenten la acusación en el proceso judicial que ahora inicia.
En el sitio estuvieron presentes Melissa e Inmer, los padres del niño. Volver al punto exacto donde su hijo de tres años dio sus últimos pasos no fue fácil, pero el arresto de los presuntos implicados trajo una pequeña dosis de alivio dentro de la pérdida.
PUBLICIDAD
«Nada de esto me va a devolver a mi hijo, pero me quita un peso de encima saber que ya fueron capturados. Ahora esperamos que se les aplique la pena máxima», expresó Melissa Pastrán visiblemente conmovida a los medios locales.
La madre también fue tajante al rechazar cualquier especulación sobre posibles arreglos extrajudiciales: «La sangre de mi hijo no está en venta. Lo único que queremos es que se haga justicia».
De ser hallados culpables: ¿Qué delitos y penas enfrentan bajo la ley nicaragüense?
Con la captura realizada, la causa queda en manos de las autoridades judiciales, quienes, bajo el principio del debido proceso y respetando la presunción de inocencia, deberán calificar las conductas cometidas para dictar sentencia en caso de comprobarse su culpabilidad.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el Código Penal de Nicaragua (Ley 641), los delitos que se configuran en eventos de esta naturaleza comprenden:
El Artículo 141 del Código Penal tipifica el homicidio imprudente para quien cause la muerte a otra persona por violar las normas elementales de cuidado (como las leyes de tránsito).
- Pena: Prisión de 1 a 4 años.
- Si se demostrara que el conductor circulaba bajo los efectos del alcohol, drogas o sustancias psicotrópicas, la pena se eleva a un rango de 4 a 8 años de prisión.
- Inhabilitación: Conlleva además la privación del derecho a conducir vehículos automotores durante el tiempo de la condena.
Respecto al acompañante en la motocicleta, las autoridades judiciales determinarán su grado de participación o autoría. El caso de «Colochito» entra ahora a las salas de audiencia de Managua. Mientras la sociedad observa de cerca el actuar de la justicia penal, una familia intenta sobrellevar el dolor con la certeza de que los presuntos responsables ya están ante los tribunales.
PUBLICIDAD