Las remesas hacia Nicaragua crecieron 7.5% en el primer trimestre de 2026, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en un contexto en el que el organismo prevé una desaceleración durante el resto del año porque comienzan a agotarse los factores extraordinarios que impulsaron los envíos en 2025.
En Centroamérica, la subregión de mayor expansión, las remesas avanzaron 9.1% en los primeros meses de 2026, de acuerdo con el BID. Dentro de ese grupo, Honduras lideró con 14.4%, seguida de Panamá con 10.6%, Costa Rica con 10.4%, Guatemala con 8.0%, Nicaragua con 7.5% y El Salvador con 6.8%.
El informe citado por Despacho 505 ubica a Nicaragua por encima de varias economías de la región y en línea con la evolución favorable observada en Centroamérica, aunque por debajo del crecimiento de 18.2% que había registrado en 2025.
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El BID informó que América Latina y el Caribe recibieron USD 173,733 millones en remesas durante 2025, un aumento de 7.3% frente a 2024. El crecimiento regional estuvo empujado sobre todo por Centroamérica, donde los flujos aumentaron 20.1%, muy por encima del promedio del conjunto regional.
Según el organismo, Nicaragua fue una de las economías centroamericanas con mejor desempeño en 2025 al crecer 18.2%, superada solo por Honduras. Ese resultado dejó al país por delante de El Salvador, que avanzó 17.8%, y cerca de Guatemala, que alcanzó 18.7%.
El BID explicó en su informe que el fuerte aumento de 2025 respondió en gran medida a factores excepcionales vinculados con la incertidumbre sobre las políticas migratorias en Estados Unidos. Muchos migrantes, señaló el organismo, hicieron envíos adicionales con recursos ahorrados o a partir de jornadas laborales más extensas para reforzar el apoyo a sus familias.
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El mismo informe advirtió que esas condiciones empiezan a agotarse. La reducción de los ahorros disponibles y las limitaciones para seguir ampliando las horas trabajadas ayudan a explicar la desaceleración observada en 2026.
La valoración del BID sobre la subregión quedó resumida en una frase textual del informe reproducida por Despacho 505: “Centroamérica sigue siendo la subregión de mayor expansión. Su crecimiento de 9.1% en el primer trimestre de 2026 se mantiene alto frente al resto de América Latina y el Caribe, aunque queda lejos del 20.1% de 2025, cuando el impulso estuvo asociado a respuestas de corto plazo, como el uso de ahorros, que empiezan a agotarse. Honduras encabeza el crecimiento, con 14.4%”.
El comportamiento del empleo migrante y el tipo de cambio definirán el resto del año
Para Nicaragua, el dato central es que los envíos familiares mantienen una trayectoria ascendente, según el BID, y siguen siendo una fuente de ingresos para miles de hogares. El organismo añadió que esos recursos continúan teniendo un peso clave en el consumo, el bienestar de las familias y la actividad económica.
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El BID señaló que la evolución de las remesas durante el resto de 2026 dependerá sobre todo de dos variables: el comportamiento del mercado laboral de los migrantes en Estados Unidos y la dinámica de los tipos de cambio. También indicó que la apreciación de varias monedas latinoamericanas frente al dólar llevó a muchos trabajadores migrantes a aumentar los montos enviados para preservar el poder adquisitivo de sus familias.
Bajo ese escenario, el organismo prevé que las remesas hacia América Latina y el Caribe seguirán creciendo en 2026 y alcanzarán un nuevo máximo histórico, aunque lejos del salto extraordinario registrado en 2025.