El octavo aniversario de la ‘Masacre del Día de las Madres’ reunió a nicaragüenses exiliados en Costa Rica en una ceremonia dedicada a quienes perdieron la vida durante la represión de 2018.
Murieron 15 personas en Managua y otras cuatro en distintas ciudades el 30 de mayo de ese año, cuando una marcha opositora fue atacada a tiros.
El evento, organizado por la Asociación Madres de Abril (AMA) y el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX), tuvo lugar en la iglesia San Francisco de Asís de Goicoechea, San José, y buscó rendir homenaje y renovar el reclamo por justicia para las víctimas.
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Los familiares de quienes murieron en la protesta mantienen una demanda persistente: “Lo que seguimos pidiendo es justicia. Justicia porque ahí eran unos jóvenes con un futuro por delante. Tenían su familia, tenían sus hijas”, expresó Candelaria Díaz, madre de uno de los manifestantes fallecidos.
Ocho años después del ataque, el dolor se mantiene, y las familias sienten que las heridas siguen abiertas.
Según información de EFE, la representante de AMA, Azucena López, resumió el sentimiento común: “No celebramos el Día de las Madres, sino que conmemoramos el día en que nos asesinaron a nuestros hijos”.
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La fecha, lejos de ser motivo de alegría, se ha convertido en un símbolo de luto y de exigencia de justicia. La organización reitera su esperanza en que algún día se logre el esclarecimiento de los hechos y el fin de la impunidad.
Ocho años de duelo y memoria para las madres de las víctimas
Durante la misa, el sacerdote Daniel Antonio Monge hizo un llamado a la solidaridad, recordando que la situación en Nicaragua sigue impidiendo la armonía y la convivencia social: “No podemos dejar de pensar en esta familia vecina, en nuestro país vecino Nicaragua, porque ellos están en esta lucha de búsqueda de esta armonía, de esta comunión que todavía no logran alcanzar”, afirmó.
La conmemoración incluyó una actividad cultural con bailes folclóricos, declamación de poemas y mensajes de apoyo de figuras del exilio. El objetivo fue mantener viva la memoria de las víctimas y acompañar a las madres en su reclamo.
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La crisis en Nicaragua y el reclamo de justicia
El 30 de mayo de 2018, cuando en Nicaragua se celebra el Día de la Madre, la represión de una marcha opositora dejó una marca imborrable en la sociedad. Las organizaciones de derechos humanos y la oposición recuerdan la jornada como uno de los episodios más sangrientos de la crisis iniciada en abril de ese año.
Nicaragua lleva más de ocho años inmersa en una crisis política y social, desencadenada por las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, quien permanece en el poder de forma consecutiva desde 2007. Distintos organismos y familiares de las víctimas lo señalan como responsable de la represión que siguió a las manifestaciones.
Desde entonces, miles de nicaragüenses han abandonado el país, entre ellos opositores, periodistas, defensores de derechos humanos y familiares de quienes murieron durante la crisis. El aniversario de la masacre renueva el llamado de las familias y organizaciones para que los responsables respondan ante la justicia y para que el país avance hacia la reconciliación y la paz social.
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