La eliminación de aranceles a productos chinos en Nicaragua profundiza una relación comercial que ya favorece a Pekín en una proporción de quince a uno: entre enero y noviembre de 2025, el país centroamericano importó más de USD 1,300 millones en bienes chinos, mientras sus exportaciones a ese destino apenas alcanzaron los USD 100 millones.
El régimen de Daniel Ortega oficializó la medida el 8 de mayo mediante la publicación en La Gaceta, Diario Oficial, aunque el acuerdo había sido firmado cuatro días antes. La decisión abre el mercado nicaragüense a la producción china sin cobro de aranceles aduaneros, en el marco del Tratado de Libre Comercio vigente entre ambos países.
Una asimetría que el acuerdo no corrige
La brecha comercial entre ambos países no tiene precedente en los acuerdos recientes de Nicaragua con otras economías. Por cada dólar que Managua exporta a China, Pekín coloca quince en el mercado nicaragüense, una proporción que la eliminación de aranceles en favor de los productos chinos no hace sino ampliar.
PUBLICIDAD
La medida facilita el ingreso de manufacturas, electrodomésticos, insumos industriales y bienes de consumo masivo provenientes de China, sectores donde la producción local no tiene capacidad de competir en precio ni en volumen.
El Acuerdo Ministerial MIFIC N.º 005-2026 fue firmado por el ministro Erwin Ramírez Colindres, quien instruyó la difusión oficial de la decisión de la Comisión Conjunta del TLC respecto a la eliminación de aranceles aduaneros comprometidos por Nicaragua. Esta medida se apoya en la Ley de Concertación Tributaria y en los compromisos internacionales de Managua, incluyendo las normativas establecidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Avance de concesiones y privilegios a empresas chinas en sectores estratégicos
Desde la aprobación del TLC —ratificado por la Asamblea Nacional mediante el Decreto A.N. No. 8868, en noviembre de 2023— Managua y Pekín han mantenido una agenda de reuniones bilaterales.
PUBLICIDAD
El 30 de marzo de 2026, en la primera reunión de la Comisión Conjunta, ambas partes adoptaron la decisión de eliminar los aranceles aduaneros para productos concretos, aunque la lista exacta de estos bienes no fue detallada en la publicación oficial, de acuerdo con la cobertura de medios nacionales.
El objetivo declarado de esta política es, en palabras del Gobierno nicaragüense, “promover y facilitar el intercambio comercial entre las Partes”.
En un intento por atraer mayor capital chino e impulsar la participación de Pekín en proyectos estratégicos, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha propuesto la creación de “Zonas Económicas Especiales de la Franja y la Ruta”, ofreciendo 100% de exenciones fiscales en renta, aduanas y consumo durante 10 años renovables para inversores de origen chino. Además, cerca de 700,000 hectáreas del territorio nacional han sido cedidas en concesión a empresas chinas, principalmente destinadas a la minería y a la infraestructura.
PUBLICIDAD
A partir del 4 de mayo de 2026, el Gobierno de Nicaragua, bajo el liderazgo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, eliminó todos los aranceles a productos chinos en el marco del Tratado de Libre Comercio bilateral. La medida —respaldada por un acuerdo ministerial firmado por el ministro Erwin Ramírez Colindres y publicada en La Gaceta, Diario Oficial— tiene como finalidad intensificar el intercambio comercial y consolidar la alianza política y económica con la República Popular China, en tanto refuerza la dependencia del país centroamericano del gigante asiático y modifica el equilibrio de sus compromisos internacionales.