El Gobierno de Nicaragua ha declarado a la Casa de los Tres Mundos como Patrimonio Cultural de la Nación, en un acto que redefine el destino de este edificio, incautado en agosto de 2024 y situado en el centro de la ciudad de Granada.
La decisión, emitida a través de un decreto presidencial, otorga al inmueble un nuevo estatus tras su traspaso al Estado, junto con los bienes de otras 1.499 organizaciones sin fines de lucro que fueron clausuradas ese mismo mes.
La ciudad de Granada, fundada el 8 de diciembre de 1524, posee una historia marcada por la resistencia y la permanencia. El decreto oficial recuerda que la urbe fue establecida “contiguo al sitio vecino de nuestros antepasados precolombinos pueblo de Xalteva, Dirianes-Chorotegas”. Ha sufrido cuatro incendios, pero nunca ha sido abandonada ni desplazada de su ubicación original.
En este contexto, la Casa de los Tres Mundos, levantada en 1720, representa una muestra significativa de la arquitectura colonial nicaragüense.
El Gobierno la describe como una “joya arquitectónica de más de 306 años de antigüedad”, ubicada en la céntrica Plaza de los Leones. El edificio es señalado como un espacio emblemático para el intercambio cultural y la promoción del arte nacional.
Hasta agosto de 2024, la Fundación Casa de los Tres Mundos gestionaba el inmueble, desarrollando actividades culturales y sociales. Sin embargo, la ONG fue una de las 1.500 asociaciones ilegalizadas por el Ejecutivo, que argumentó un presunto incumplimiento de las leyes locales.
El Gobierno, presidido por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ordenó el traspaso de los bienes muebles e inmuebles de estas organizaciones al Estado.
El decreto insiste en la importancia de que los nicaragüenses se identifiquen con sus valores culturales y asegura que la Casa de los Tres Mundos será conservada como punto de referencia para actividades artísticas y sociales.
El objetivo, según la declaración oficial, es “valorar y promover adecuadamente las expresiones que aportan al desarrollo de acciones que contribuyen a la preservación y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación”.
La administración nicaragüense indica que la protección de la Casa de los Tres Mundos responde a un interés por promover el turismo cultural y el conocimiento del patrimonio histórico.
El lugar, según el texto presidencial, funcionará como “centro de disfrute artístico, cultural, social donde se realizan actividades que permiten realzar nuestra cultura, arte y manera de ser nicaragüense”.
Aunque la función cultural del edificio se mantiene, el control y la gestión pasan ahora a manos del Estado, en un contexto de cambios significativos en el manejo del patrimonio no lucrativo en el país.
Este giro, que incluye la incautación de los bienes de numerosas ONG, transforma el mapa institucional de la cultura en Nicaragua y plantea nuevos interrogantes sobre el futuro de la participación ciudadana y la gestión independiente en los espacios culturales históricos.