Gobernadores del norte argentino y de la Patagonia coincidieron en que la falta de infraestructura logística es hoy el principal freno para capitalizar el ciclo de inversión que atraviesan la minería y la energía en el país. El planteo se dio en un panel organizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios junto con la Americas Society, donde mandatarios provinciales y ejecutivos del sector privado repasaron el estado de los proyectos en marcha.
El encuentro reunió a los gobernadores de Salta, Jujuy, Neuquén y Chubut, a funcionarios nacionales y al jefe de Gobierno porteño, además de referentes empresariales vinculados a la minería de litio y cobre y a la exportación de gas natural licuado. El eje común de las intervenciones sobre los proyectos productivos fue la necesidad de acompañar el crecimiento con obras viales, energéticas y portuarias que hoy resultan insuficientes.
Una región que el mundo empieza a mirar distinto
Susan Segal, presidenta y CEO de la Americas Society/Council of the Americas, abrió el panel con una lectura regional del momento macroeconómico. Segal señaló que existe una convergencia inédita entre lo que demanda un mundo atravesado por tensiones geopolíticas y lo que puede ofrecer América Latina en energía, minerales críticos y alimentos, y ubicó a la Argentina entre los países mejor posicionados para capitalizarla.
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La titular del organismo remarcó que la oportunidad no pasa solo por extraer esos recursos sino por conectarlos con la región y el mundo, lo que exige más infraestructura y corredores compartidos hacia el Pacífico con países como Chile, Bolivia y Perú. Según planteó, hoy apenas el 14% del comercio de América Latina y el Caribe ocurre entre países de la propia región, un margen amplio para ganar peso en el comercio global.
El corredor bioceánico, la gran apuesta del norte
El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, remarcó que la provincia lidera la producción de litio en el país, con más del 60% de las exportaciones nacionales del mineral y una capacidad instalada de 80.000 toneladas anuales que proyecta duplicar hacia 2028. Sadir advirtió que el atraso en obra pública complica el desarrollo del Corredor Bioceánico: “las rutas se van deteriorando, sobre todo en Jujuy, y sobre todo el Corredor Bioceánico tiene buena parte de su trayecto en rutas nacionales que demandan inversión”.
En la misma línea, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, informó que la provincia acumula compromisos de inversión minera por 5.000 millones de dólares, con una proyección de llegar a 12.000 millones de dólares en los próximos proyectos entre exploración y ampliaciones. Sáenz insistió en que la salida al Pacífico es un objetivo estratégico para reducir costos logísticos: “nos va a permitir que nuestros productos puedan salir sin la necesidad de tener que hacer un trayecto hasta Rosario para tener nuestra salida propia”.
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La estabilidad jurídica, condición para las grandes inversiones
María Eugenia Sampalione, directora ejecutiva y country manager de una compañía minera con operaciones auríferas en la Patagonia, explicó que las empresas globales eligen países, no solo proyectos, y que el régimen de incentivos vigente fue determinante para una inversión de 300 millones de dólares destinada a extender la vida útil de una mina más allá de 2035. Según detalló, ese anuncio generó en tres meses contratos por 96 millones de dólares con proveedores locales y la incorporación de más de 330 nuevos operadores.
Martín Pérez de Solay, titular de una minera con proyectos de cobre en Catamarca y San Juan, sostuvo que un yacimiento demanda entre 30 y 40 años de desarrollo y que, tras la reforma del régimen fiscal y de la ley de glaciares, Argentina logró competitividad frente a Chile y Perú. Anunció la reapertura de un yacimiento cordillerano cerrado en 2018, con una proyección de más de 500.000 toneladas anuales de cobre combinadas hacia 2030 entre ese proyecto y otro en desarrollo.
Vaca Muerta y el desafío energético patagónico
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, detalló que la provincia repavimenta 650 kilómetros de rutas y construye 100.000 metros cuadrados de escuelas para sostener el ritmo de radicación poblacional que genera Vaca Muerta, con 70 nuevos habitantes por día en la provincia. Figueroa remarcó que la renta que retiene la provincia sobre cada barril exportado debe reinvertirse íntegramente en esa infraestructura social.
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Su par de Chubut, Ignacio Torres, describió un escenario distinto, el de una cuenca convencional madura en reconversión, donde el Estado nacional eliminó derechos de exportación y la provincia bajó regalías para atraer nuevos operadores. Torres celebró la llegada del primer proyecto de más de 1.000 millones de dólares bajo el régimen de incentivos en una cuenca convencional y reclamó que las divisas generadas se traduzcan en obras básicas, como el acueducto que recién ahora tendrá Comodoro Rivadavia tras un siglo de producción petrolera.
Rodolfo Freyre, CEO de la compañía que desarrolla el primer proyecto exportador de gas natural licuado del país, informó que el primer buque licuefactor llegará en junio de 2027, con un contrato de exportación a ocho años por más de 2.500 millones de dólares ya firmado. Ese volumen equivale a un 20% adicional sobre la demanda diaria actual de gas, lo que exige ampliar gasoductos y plantas compresoras en Neuquén y Río Negro.
Un mismo reclamo entre provincias distintas
Más allá de las diferencias entre los perfiles productivos de cada provincia, litio y cobre en el norte, gas y petróleo en la Patagonia, el diagnóstico fue el mismo: sin rutas, gasoductos, puertos y acueductos, la ola de inversiones corre el riesgo de no traducirse en desarrollo territorial. A eso se sumó la mirada regional planteada desde la Americas Society, que ubicó a la infraestructura como la pieza que falta para conectar los recursos argentinos con los mercados del mundo y con el resto de América Latina.
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