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El último eslabón: cómo la logística sostiene la cadena del packaging

Hernán Olivera, jefe de logística en una empresa en el rubro del packaging, explica cómo la tecnología, el liderazgo de equipos y la gestión de retornos ordenan la operación diaria de distribución y entrega

Hernán Olivera es jefe de logística en una empresa en el rubro del packaging (Foto: Movant Connection)

“Si a vos te hacen la pregunta de dónde está el material, ya perdiste”. Con esa frase, Hernán resume una de las claves de la logística en el packaging: anticiparse siempre. Desde la coordinación entre planta y cliente hasta la gestión de equipos frente a la tecnología, su trabajo diario combina previsión, comunicación y decisiones bajo presión constante.

¿Cómo definirías el rol de la logística en una operación de packaging?

La responsabilidad del jefe de logística es ser el nexo entre la oferta y la demanda. Siempre hay que cumplir con el cliente externo, que es quien termina pagando los sueldos, y con el cliente interno, que es la planta productiva, siendo el nexo entre planificación, producción, comercial y calidad.

La logística tiene una mirada amplia de todo el trabajo necesario para que el producto llegue al cliente final: entender cada eslabón, tener espacio y materia prima disponibles, contar con los equipos para cumplir con la producción y, ante cualquier imponderable, minimizar los errores.

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¿Sentís que la relevancia de la logística es valorada en su verdadera dimensión dentro de las organizaciones?

A lo largo de los últimos tiempos, la logística fue ganando preponderancia. Hoy hay reuniones con distintos gerentes: ingeniería, producción, planificación, y todos terminan haciendo consultas al área. La responsabilidad es grande, porque logística es el último eslabón en la cadena.

Si un material importado tiene que llegar a la planta en una fecha puntual y no llega, no importa si ingeniería demoró en pedirlo o si comercio exterior tuvo un problema para liberar la mercadería: cuando llega el día, la responsabilidad ya es de logística, y ahí nacen todas las preguntas.

¿Qué rol juega la tecnología, especialmente la inteligencia artificial, en el servicio al cliente?

La inteligencia artificial es crucial en el servicio al cliente. Antes, un problema de entrega dependía de que el operador avisara al comercial y este al vendedor: si a vos te hacen la pregunta de dónde está el material, ya perdiste. Hoy un bot le informa directamente al cliente sobre demoras y opciones de entrega.

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"Antes, para saber si había stock de un producto había que buscarlo en todos los depósitos; ahora un bot indica disponibilidad y fecha de entrega", destaca Hernán (Foto: Shutterstock)

Antes, para saber si había stock de un producto había que buscarlo en todos los depósitos; ahora un bot indica disponibilidad y fecha de entrega. Lo mismo ocurre con las entregas de larga distancia y las de reparto urbano: la automatización redujo tareas que antes tomaban horas a apenas minutos.

¿Cómo se transmite al equipo la adopción de estas nuevas herramientas y cambios de proceso?

Hay algo generacional: quienes tienen más años en el equipo muestran cierta resistencia al cambio, mientras que los más jóvenes lo incorporan con más naturalidad. La clave es entender por qué nace esa resistencia y acompañar el proceso día a día, con supervisión constante.

En la parte operativa de planta, por ejemplo, pasar de descargar un equipo de memoria a usar una PDA que registra cada ingreso lleva tiempo, pero termina reduciendo errores de picking. Antes de bajar cualquier innovación al equipo, primero hay que aprenderla bien: de ahí nacen las consultas constantes.

¿Cuáles son los puntos más críticos donde hay que tomar decisiones bajo presión?

Las decisiones más complicadas nacen en la logística inversa: la planta queda a 600 kilómetros del centro de distribución, así que ese tramo siempre forma parte del día a día. En el packaging hay mucho de economía circular, porque el material reciclado que se retira del cliente vuelve a la planta en el mismo circuito cerrado.

La flota tiene una capacidad definida para cumplir con el cliente externo, el cliente interno que es la planta y, a la vez, minimizar costos, en sinergia con comercio exterior consolidando cargas. Cuando la flota queda corta, hay que decidir en minutos entre incumplir con el cliente externo, frenar la producción o afrontar multas por demoras en comercio exterior.

¿Cuáles son las claves de competitividad frente a los productos que llegan del exterior?

El producto que viene de afuera tiene un menor costo de mano de obra, así que es difícil competir por precio. La propuesta de valor pasa por el servicio: cumplir con las 48 horas desde la fecha del pedido es la principal herramienta para seguir compitiendo con lo que llega del exterior.

Más allá de las frustraciones que puede generar el día a día, la logística es un área que está ganando terreno y que permite tener una visión amplia de la operación, con buena conexión entre todos los sectores. Es un sector que también da lugar a crecer profesionalmente.