El futbolista mexicano Julián Quiñones, delantero del Al Qadsiah en Arabia Saudita, atraviesa un momento personal marcado por la incertidumbre derivada del conflicto armado en Medio Oriente, una situación que ha modificado la vida cotidiana en la región y ha obligado a miles de personas a desplazarse.
Aunque el entorno donde reside no ha registrado incidentes directos, el propio jugador reconoció que la tensión generada por el contexto internacional lo llevó a tomar decisiones importantes en su vida personal. En entrevista con TUDN, el seleccionado nacional explicó que optó por poner a salvo a su familia, enviándola fuera del país mientras se mantiene activo con su equipo.
“Sí, al principio sí (tenía miedo) porque estaba mi familia conmigo. Era un temor de no saber, uno solo corre para donde sea, pero con la familia es muy complicado”, declaró el atacante, al recordar los primeros momentos en los que la situación generó preocupación en su entorno cercano.
El delantero detalló que, ante la incertidumbre, decidió que su esposa y su hija dejaran Arabia Saudita, priorizando su seguridad ante cualquier eventualidad. Desde entonces, Quiñones permanece solo en la ciudad donde milita, concentrado en su carrera profesional mientras sigue atento a la evolución del conflicto.
“Ahora me tocó sacar a mi familia, estoy solo allá, pero hasta el momento no ha pasado nada fuera de lo normal en el lugar donde estoy y eso me tiene mucha tranquilidad”, añadió, dejando claro que, aunque existe calma en su zona, la decisión respondió a un escenario preventivo.
El jugador no reveló el destino actual de su familia, sin embargo, expresó su deseo de que la situación se estabilice lo antes posible para poder reencontrarse con ellas en Khobar, sede del club Al Qadsiah.
“Mi familia se queda por estos tiempos, esperemos que baje todo este caos y pronto estar con ellos”, comentó el futbolista, mostrando optimismo pese al contexto complicado que se vive en distintas partes de la región.
La situación en Medio Oriente continúa siendo un tema de atención internacional, y aunque algunos sectores mantienen relativa normalidad, el impacto emocional y las decisiones personales de quienes residen ahí reflejan la incertidumbre que persiste. En el caso de Quiñones, su prioridad ha sido la seguridad de su familia, mientras intenta mantener la estabilidad en su carrera deportiva lejos de ellos.