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Estas son las razas de perros que sufren más ansiedad cuando se quedan solos

La ansiedad por separación implica estrés intenso que incluye ladridos o aullidos persistentes, salivación, jadeo y destrozos

Un perro golden retriever rasca la puerta de entrada de una casa como respuesta a la ansiedad por separación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quedarse solo en casa puede ser una experiencia de estrés para algunos perros que va más allá de simplemente “extrañar” a sus dueños.

La ansiedad por separación implica estrés intenso: ladridos o aullidos persistentes, salivación, jadeo, destrozos —sobre todo cerca de salidas—, intentos de escapar e incluso vómito u orina y heces dentro de casa solo cuando no hay nadie.

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Las causas más frecuentes incluyen no haber aprendido a estar solo, una adopción o separación traumática, mudanzas, cambio de horario de la familia, muerte o salida de una persona del hogar, falta de ejercicio y una personalidad más dependiente.

Y aunque la ansiedad por separación no depende únicamente de la raza, ciertos ejemplares —por su apego a las personas, energía o necesidad de actividad— suelen ser más propensos a presentar ladridos, destrozos, inquietud o intentos de escape cuando sus dueños salen.

Es por eso que aquí te decimos qué razas pueden desarrollar este trastorno con mayor facilidad y cómo prevenirlo.

Perros y gatos mostrando expresiones tristes, reflejando emociones de melancolía y soledad. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las razas de perros que más sufren ansiedad cuando se quedan solos

Como mencionamos antes, no existe como tal una hay una clasificación científica cerrada de razas que “más” padecen ansiedad por separación.

Cualquier perro puede desarrollarla, y pesan más su historia, temperamento, rutina, experiencias de abandono o cambios bruscos en casa que la raza en sí.

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Sin embargo, especialistas señalan que suelen requerir más prevención y trabajo de independencia los perros con fuerte apego a las personas, alta energía o selección para trabajar cerca de su guía.

En este sentido, entre algunas razas que pueden ser más propensas a desarrollar ansiedad por separación se encuentran las siguientes:

  • Vizsla y braco alemán de pelo corto: suelen establecer un vínculo estrecho con la familia y requieren actividad física y mental diaria. Si su rutina se limita a muchas horas de encierro, pueden frustrarse o angustiarse.
  • Weimaraner: es una raza de caza muy orientada a la convivencia con su persona. La falta de ejercicio, compañía y estímulos puede favorecer conductas destructivas cuando se queda sola.
  • Border collie y pastor australiano: tienen alta demanda de trabajo mental. No necesariamente sufren ansiedad por su raza, pero el aislamiento, el aburrimiento y la falta de actividad pueden agravar la inquietud.
  • Labrador retriever, golden retriever y flat-coated retriever: son perros sociales y muy vinculados con la familia. Algunos pueden resentir ausencias prolongadas si no aprendieron a tolerar la soledad de forma gradual.
  • Cavalier King Charles spaniel, bichón frisé, bolognese y otras razas de compañía: fueron seleccionadas para convivir de cerca con las personas. Pueden desarrollar dependencia si siempre tienen compañía y nunca practican periodos breves de separación.
  • Pastor alemán y boyero de Berna: tienden a formar vínculos sólidos con su núcleo familiar. Como en otras razas, el riesgo aumenta si hay cambios de hogar, ausencias repentinas o poca socialización.
Un perro golden retriever con una lágrima de caricatura en su ojo izquierdo y una mirada suplicante yace en el suelo de una sala, reflejando su constante deseo de atención. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo prevenir que los perros sientan ansiedad cuando se quedan solos

Para prevenir la ansiedad cuando un perro se queda solo, hay que enseñarle de forma gradual que la ausencia de su familia no representa un riesgo.

  • Practica separaciones cortas: empieza por salir unos minutos y aumenta el tiempo solo si el perro permanece tranquilo. No avances si muestra llanto, jadeo, ladridos o intentos de escapar.
  • Crea una rutina tranquila al salir y regresar: evita despedidas largas o efusivas. Al volver, espera a que se calme antes de saludarlo.
  • Dale ejercicio y actividad mental antes de salir: un paseo, juegos de olfato, entrenamiento básico o juguetes dispensadores de comida pueden ayudarlo a relajarse.
  • Prepara un espacio seguro: deja una cama, agua, juguetes seguros y un sitio donde pueda descansar. La transportadora o jaula solo sirve si el perro ya la asocia con calma; en algunos casos puede aumentar el pánico.
  • Evita que dependa de ti todo el tiempo: enséñale a descansar en otra habitación, a esperar sin seguirte y a entretenerse por su cuenta mientras estás en casa.
  • Desactiva las señales de salida: toma las llaves, ponte los zapatos o la chamarra y quédate en casa. Así el perro deja de relacionar esos gestos con una ausencia prolongada.
  • Usa una cámara si es posible: permite saber qué hace realmente cuando se queda solo y detectar señales tempranas de malestar.
  • No lo castigues por destrozos o accidentes: si ocurrieron durante tu ausencia, el castigo al regresar no resuelve la causa y puede aumentar el miedo.
Una infografía de Infobae detalla estrategias de entrenamiento, rutinas y adecuación del entorno para evitar la ansiedad por separación en los perros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si el perro aúlla durante largos periodos, se lastima al intentar salir, saliva en exceso, vomita o destruye puertas y ventanas, conviene acudir con un veterinario o un especialista en conducta.

Puede necesitar un plan de modificación de conducta y, en algunos casos, tratamiento médico.

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