Agregar Infobae enGoogle

El insecto que se parece a una avispa, pero no pica: cómo identificarlo cuando aparece en casa

Muchas personas matan a este insecto porque creen que es una avispa, sin saber que puede ayudar a proteger las plantas de plagas

Ojos grandes, antenas cortas y un vuelo casi inmóvil: esas son las pistas para reconocer a la mosca de las flores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las moscas de las flores son los insectos que con frecuencia parecen avispas dentro de casa, pero no pican. Pertenecen a la familia Syrphidae, tienen ojos grandes, antenas cortas y un único par de alas.

Suelen aparecer en primavera, verano y parte del otoño cerca de ventanas, balcones o macetas porque buscan flores, néctar y polen.

PUBLICIDAD

Cuando el insecto permanece suspendido en el aire y cambia de dirección con rapidez, es probable que se trate de un sírfido, también llamado mosca cernidora.

Su aspecto amarillo y negro responde a una estrategia de defensa: imita a abejas y avispas para evitar a los depredadores, aunque carece de aguijón.

La presencia de estas moscas en una vivienda no indica una plaga ni un riesgo sanitario. Lo habitual es que haya entrado atraída por la luz, por flores cercanas o por plantas ornamentales en una terraza, un patio o el interior del hogar.

PUBLICIDAD

La Universidad Estatal de Dakota del Sur confirma que los sírfidos no pueden picar

La guía de extensión de la Universidad Estatal de Dakota del Sur identifica a estos insectos como hover flies, el nombre inglés de las moscas cernidoras. El material destaca una diferencia decisiva frente a las avispas: los sírfidos no tienen aguijón y, por tanto, no pueden picar a personas ni a mascotas.

El temor suele comenzar con el color del abdomen. Muchas especies exhiben bandas amarillas, anaranjadas y negras que recuerdan a las de una avispa, pero esa semejanza no implica que tengan los mismos mecanismos de defensa.

Estos insectos pertenecen al orden Diptera, el grupo de las verdaderas moscas. Como todos los dípteros, poseen dos alas funcionales y un segundo par reducido a pequeños balancines, que les permiten mantener la estabilidad durante el vuelo.

Las avispas y las abejas pertenecen a otro orden, Hymenoptera. Tienen cuatro alas y, en muchas especies, aguijón. Esta diferencia anatómica resulta más fiable que el color, aunque puede requerir una observación cercana o una fotografía ampliada.

La Universidad Estatal de Dakota del Sur también resalta que los adultos visitan flores y que sus larvas ayudan a reducir insectos que dañan plantas. Por eso, una mosca de las flores cerca de una maceta suele ser una visitante beneficiosa, no una amenaza.

Muchas especies exhiben bandas amarillas, anaranjadas y negras que recuerdan a las de una avispa, pero esa semejanza no implica que tengan los mismos mecanismos de defensa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Gobierno de Canarias señala tres rasgos para distinguir una mosca de una avispa

Las fichas del Gobierno de Canarias sobre la mosca cernidora y la mosca de la flor describen características útiles para identificar a los sírfidos sin necesidad de tocarlos. La primera es el tamaño de los ojos, que suelen ocupar gran parte de la cabeza.

En los machos, los ojos pueden llegar a tocarse en la parte superior. En las hembras permanecen separados, aunque siguen siendo grandes en comparación con los de una avispa.

La segunda pista son las antenas. Los sírfidos tienen antenas cortas y discretas, mientras que las avispas muestran apéndices más largos, segmentados y visibles hacia delante de la cabeza.

El tercer rasgo es la forma de volar. Una mosca de las flores puede quedarse quieta en un punto, como suspendida, antes de avanzar, retroceder o desplazarse hacia un costado. Ese vuelo estacionario explica el nombre de mosca cernidora.

Las avispas pueden detenerse brevemente, pero suelen seguir trayectorias más directas entre flores, alimentos o nidos. La combinación de ojos prominentes, antenas cortas y vuelo suspendido permite reconocer a muchos sírfidos en balcones y habitaciones.

El Gobierno de Canarias añade una señal de identificación más técnica: la vena espuria en las alas. Se trata de una marca propia de este grupo de moscas, aunque suele requerir una imagen de cerca para ser observada.

La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires destaca su doble función

La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires describe a los sírfidos como visitantes florales de gran diversidad. Los adultos consumen néctar y polen, por lo que transportan polen entre flores y colaboran con la reproducción de plantas silvestres, ornamentales y cultivadas.

La función de las larvas es distinta. Muchas se alimentan de pulgones, cochinillas algodonosas, mosca blanca y otros insectos de cuerpo blando que extraen savia de las plantas.

Ese ciclo explica por qué los sírfidos son aliados de huertos urbanos, jardines y balcones con cultivos. Mientras los adultos frecuentan las flores, las larvas pueden actuar sobre las colonias de pulgones que se esconden en tallos, brotes y envés de las hojas.

La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires menciona que la familia reúne alrededor de 6.200 especies en el mundo. Algunas son pequeñas y esbeltas, con rayas similares a las de una avispa, mientras que otras son robustas y peludas, con aspecto parecido al de un abejorro.

Una de las especies citadas en el material es Eristalis tenax, conocida como mosca zángano por su semejanza con la abeja doméstica. A pesar de esa apariencia, sigue siendo una mosca y no cuenta con aguijón.

Características físicas y de comportamiento que permiten diferenciar una mosca de las flores de una avispa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Universidad Purdue explica por qué las larvas aparecen cerca de pulgones

La guía entomológica de la Universidad Purdue indica que las hembras de muchas especies depositan los huevos cerca de concentraciones de pulgones. Así, cuando nacen las larvas, encuentran alimento en la misma planta.

Las larvas no se parecen al adulto rayado que entra por una ventana. Tienen forma alargada, no poseen patas y pueden ser verdosas, amarillentas, pardas o blanquecinas. Su aspecto puede causar desconcierto entre quienes las encuentran en una planta.

Pese a ello, no deben confundirse con una señal de suciedad doméstica. Las larvas de sírfidos están vinculadas a la vegetación y a los insectos que habitan sobre ella, no a los residuos de la vivienda.

La Universidad Purdue recomienda reconocerlas como depredadoras naturales. Su presencia cerca de una colonia de pulgones puede indicar que ya existe un control biológico en marcha y que el uso de insecticidas podría afectar tanto a la plaga como a sus enemigos naturales.

Las recomendaciones para atraer a los adultos incluyen conservar flores con néctar accesible. Caléndulas, margaritas, hinojo, eneldo y mostaza pueden favorecer sus visitas en huertos y jardines.

El Real Jardín Botánico de Madrid vincula a los sírfidos con la polinización urbana

Los materiales del Real Jardín Botánico de Madrid incluyen a las moscas cernidoras entre los polinizadores que conviven con abejas, mariposas, escarabajos y otros insectos. Su contribución suele pasar inadvertida porque el público identifica con mayor facilidad a las abejas.

En una ciudad, los sírfidos aprovechan parterres, parques, terrazas floridas y pequeños huertos. Por esa razón, pueden aparecer en casas cercanas a zonas verdes o en departamentos con macetas en las ventanas.

El Real Jardín Botánico de Madrid también remarca que muchas de sus larvas consumen pulgones. Esa combinación de polinización en la etapa adulta y control de plagas durante el desarrollo larval los convierte en insectos útiles para la vegetación urbana.

Ver una mosca de las flores no garantiza que cada planta esté libre de plagas, pero sí puede revelar que el entorno ofrece flores y refugio para insectos beneficiosos. La eliminación indiscriminada con aerosoles reduce esa diversidad y puede alterar el equilibrio de un jardín pequeño.

Los materiales del Real Jardín Botánico de Madrid incluyen a las moscas cernidoras entre los polinizadores que conviven con abejas, mariposas, escarabajos y otros insectos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hacer si una mosca de las flores entra en la casa

La medida más sencilla consiste en abrir una ventana cercana y retirar, si es posible, cortinas u objetos que dificulten la salida. El insecto suele dirigirse hacia la luz y puede volver al exterior sin intervención adicional.

No hace falta intentar atraparlo con la mano ni utilizar insecticidas. Los sírfidos no buscan atacar a las personas, no forman nidos dentro de la vivienda y no se alimentan de restos de comida como otras moscas asociadas a residuos.

Si el insecto se posa, una fotografía puede ayudar a verificar la identificación. Conviene fijarse en los ojos, las antenas, el abdomen y el número de alas visibles antes de llegar a una conclusión.

La señal más rápida sigue siendo el vuelo: una aparente avispa que se queda quieta en el aire cerca de una flor, una ventana o una planta probablemente sea una mosca de las flores. Reconocerla permite reemplazar la alarma por una respuesta sencilla: dejarla salir y conservar las plantas que atraen a estos polinizadores.

PUBLICIDAD