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Ecatepec se prepara para Día de Muertos con ofrendas y actividades: fecha del evento

La entrada será totalmente gratuita, por lo que el público podrá recorrer las distintas propuestas culturales que formarán parte de la programación

Ofrendas de Día de Muertos. REUTERS/Rebecca Noble

El municipio de Ecatepec se pintará de colores y mucha tradición con la llegada del Festival Cultural 2026 “El Viento Nos Une”, como parte de las celebraciones del Día de Muertos.

Durante esta segunda edición, las y los asistentes podrán disfrutar de exposiciones, ofrendas, conciertos, danza, teatro y muchas actividades más.

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Fecha del Festival Cultural 2026 “El Viento Nos Une”

Este evento tiene el objetivo de reconocer las raíces mexicanas, así como fortalecer la identidad y mantener vivas las costumbres en un espacio para convivir y compartir con la familia o amigos.

Asimismo, el municipio del Estado de México busca consolidar el festival como una gran tradición que año con año permita crear un ambiente cultural entre los locales y visitantes.

Para las personas interesadas, este encuentro cultural se llevará a cabo del 28 de octubre al 2 de noviembre, de acuerdo con información de las autoridades municipales.

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La entrada será totalmente gratuita, por lo que el público podrá recorrer las distintas propuestas culturales que formarán parte de la programación, las cuales incluyen desde ofrendas y exposiciones hasta presentaciones de música, danza y teatro.

Ecatepec celebra el Día de Muertos con el Festival Cultural "El Viento Nos Une"

Día de Muertos en México: una festividad que honra la memoria de los seres difuntos

México celebra el Día de Muertos el 1 y 2 de noviembre con altares, flores, veladoras y visitas a los panteones, una tradición que reúne a las familias con el recuerdo de sus difuntos y sostiene la idea de que los vínculos construidos en vida permanecen después de la muerte.

La expansión internacional de esta celebración también ha llegado mediante películas como Coco (2017) y El libro de la vida (2014), que acercaron sus símbolos al público de otros países. Para la comunidad mexicana, el sentido de la fecha se concentra en el reencuentro simbólico, la nostalgia compartida y la permanencia de los afectos.

UNESCO reconoce esta festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2008. Durante esos días, calles, casas y cementerios se llenan de cempasúchil, incienso, retratos y velas que forman parte de un lenguaje visual ligado a la memoria.

La tradición combina creencias prehispánicas y ritos católicos

Su origen se remonta a las prácticas de pueblos como los mexicas, zapotecos y purépechas, que honraban a sus muertos con ofrendas y rituales agrícolas, para estas civilizaciones, la muerte era una etapa dentro del ciclo de la vida, no un final definitivo.

Tras la llegada de los españoles, las creencias originarias se mezclaron con las celebraciones católicas del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos, de esa unión surgió una festividad donde conviven referencias prehispánicas y cristianas.

En la cosmovisión mexica, el alma debía recorrer un largo camino hacia el Mictlán, el inframundo. Un perro xoloitzcuintle y las ofrendas de los familiares acompañaban al difunto durante ese trayecto.

La idea de guiar a quienes murieron continúa presente en los altares contemporáneos, ya que los caminos de pétalos de cempasúchil señalan la ruta de regreso y las velas iluminan el camino de los seres queridos hacia el hogar.

El altar de muertos concentra los símbolos de la celebración: el agua representa la pureza del alma; el pan de muerto alude al ciclo entre vida y muerte; la sal purifica, y las flores de cempasúchil trazan el sendero de retorno.

Las fotografías recuperan la memoria de quienes ya no están, mientras sus platillos favoritos buscan convocar su esencia. El incienso orienta al espíritu y, en numerosos hogares, las familias comienzan a preparar estos espacios semanas antes del 2 de noviembre.

Una infografía de Infobae detalla los orígenes prehispánicos, la fusión de creencias y las expresiones comunitarias del Día de Muertos en México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Panteones y comunidades convierten el recuerdo en convivencia

En distintas comunidades, los panteones se transforman en espacios de reunión nocturna. Las familias limpian las tumbas, colocan flores, encienden veladoras, rezan, cantan y comparten comida junto a sus muertos.

En Janitzio, Michoacán, y Mixquic, CDMX, las procesiones iluminadas con cientos de velas atraen a visitantes de distintas partes del mundo. Mientras que en Oaxaca, los altares comunitarios y las comparsas ocupan las calles con música y arte popular.

Las costumbres cambian según la región, por ejemplo, en el norte del país, las familias también honran a sus difuntos mediante visitas a los cementerios y ofrendas florales, aunque con expresiones propias de cada comunidad.

Desde 2016, el Desfile de Día de Muertos de la Ciudad de México, inspirado en la película Spectre de James Bond, se consolidó como una actividad multitudinaria.

Entre las figuras asociadas con esta fecha está La Catrina, un esqueleto femenino vestido con elegancia. José Guadalupe Posada la creó bajo el nombre de La Calavera Garbancera como una burla al aspiracionismo de las clases bajas durante el porfiriato. Con el tiempo, la imagen fue reinterpretada dentro de la cultura mexicana y quedó vinculada a una muerte que festeja y convive con los vivos.

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