La calificadora Moody ‘s Ratings advirtió que el bajo crecimiento económico de México limita el margen del gobierno para avanzar en la consolidación fiscal y estabilizar la deuda pública.
Lo anterior, según Moody ‘s, porque nuestro país experimenta una menor expansión de la actividad económica, lo que reduce la generación de ingresos y el crecimiento de la base tributaria.
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Moody’s advierte sobre las consecuencias del bajo crecimiento de México
El análisis “Las restricciones estructurales siguen afectando las perspectivas de crecimiento económico” –elaborado por la calificadora– explica que las restricciones estructurales del país afectan tanto el desempeño económico como la capacidad del gobierno para fortalecer sus finanzas públicas.
Además, Moody ‘s Ratings estimó que la deuda pública de México alcanzó el 49 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025 y que superará los 52 por ciento en 2026.
Mientras que los pagos de intereses absorberán cerca del 18 por ciento de los ingresos gubernamentales este año, frente al 17 por ciento en 2025 y 11 por ciento en 2021.
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Apoyos a Pemex ponen en aprietos las finanzas del país
Otro foco rojo es la presión que existe sobre el margen de maniobra fiscal, especialmente, porque el gobierno mantiene apoyos a Petróleos Mexicanos (Pemex) y otros compromisos de gasto.
De acuerdo con Moody ‘s, los dos factores antes mencionados son una limitante para la flexibilidad fiscal y hacen que los indicadores de deuda sean más sensibles a periodos de menor desempeño económico.
Dificultades en la consolidación fiscal
Por otro lado, Moody ‘s Ratings sostuvo que un crecimiento económico más lento restringe la generación de ingresos públicos porque limita la formalización, las ganancias de productividad y el crecimiento de la base tributaria.
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Si bien las medidas tributarias han contribuido a elevar los ingresos en los últimos años, México conserva una de las bases de ingresos más bajas entre los países con una calificación crediticia similar. Esto explica que la consolidación fiscal dependa más de la contención del gasto que de un aumento en la recaudación.
La calificadora también apuntó que el crecimiento del PIB nominal cumple un papel relevante en la estabilización de la deuda: cuando ese crecimiento se modera, el efecto de reducción sobre los coeficientes de deuda es menor, y el ajuste fiscal cobra mayor peso para contenerlos.
Restricciones estructurales ponen el freno a la economía del país
Cabe señalar que el análisis de Moody ‘s vincula el menor crecimiento con restricciones persistentes de inversión, productividad, infraestructura, informalidad e instituciones.
Moody ‘s también apuntó que el crecimiento promedio en 10 años del PIB de México cayó 1.2 por ciento en 2025, desde 3.7 por ciento en 1999. También prevé que la economía mexicana crecerá 1.3 por ciento en 2027, como consecuencia de la incertidumbre comercial y las restricciones estructurales que merman la inversión y la proactividad.
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Pronósticos de Moody’s chocan con los del gobierno federal
La estimación de la calificadora contrasta con la previsión del gobierno de Claudia Sheinbaum incluida en el Paquete Económico 2027, presentado el pasado 8 de septiembre, que contempla una recuperación gradual y crecimiento del PIB de entre 1.5 por ciento y 2.5 por ciento para ese año.
Según Moody’s, una trayectoria de crecimiento más sólida requeriría una ejecución eficaz de la inversión pública proyectada, además de una respuesta significativa por parte de la inversión privada. Ambos elementos dependerán de cómo evolucione la incertidumbre comercial con Estados Unidos, en un entorno global menos favorable que se caracteriza por tasas de interés más altas y mayores costos de energía.
Inversión pública y productividad por debajo de otros países de América Latina
En el análisis también se advierte que la inversión pública representa una parte de la explicación del bajo desempeño económico de México frente a otras naciones de América Latina.
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Entre 2000 y 2025, la inversión pública de México representó en promedio el 3.1 por ciento del PIB, de la cual cerca del 40 por ciento se concentró en el sector energético. De acuerdo con Moody ‘s, el gasto público en inversión cayó con fuerza tras alcanzar su punto máximo entre 2010 y 2014.
El presupuesto para 2027 contempla elevar la inversión pública al 2.6 por ciento del PIB, frente al 2.2 por ciento registrado en 2025. Para la calificadora, una mayor ejecución de este gasto, junto con una respuesta del sector privado, resultaría clave para fortalecer el crecimiento económico.
Pese a los intentos de las autoridades federales para impulsar la economía, Moody ‘s concluye que las restricciones estructurales son el mayor inconveniente que afecta el crecimiento de México y, por esa vía, el margen disponible para fortalecer los ingresos públicos, avanzar en la consolidación fiscal y estabilizar la deuda pública.
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Aunque en el discurso, Sheinbaum trata de aparentar que nuestro país mantiene un crecimiento económico constante, en los hechos, calificadoras, como Moody ‘s, exhiben las dificultades para avanzar en la consolidación fiscal y estabilizar la deuda pública.
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