Un hombre arrojó agua hirviendo a dos perros en situación de calle en Tanhuato, Michoacán, el 16 de septiembre de 2026. El ataque ocurrió frente a un establecimiento comercial en la calle Melchor Ocampo, colonia San Ramón, cuando los animales descansaban en la banqueta sin haber ingresado al local ni representar amenaza alguna.
El agresor, aún sin identificar oficialmente, salió del negocio con un recipiente de líquido humeante y lo vertió directamente sobre las cabezas de los dos caninos. Los perros —uno de pelaje blanco y otro negro— huyeron entre chillidos de dolor inmediatamente después del ataque.
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Una cámara de seguridad de la zona registró el episodio completo en un video de 22 segundos. El material circuló en redes sociales el mismo día y desató una ola de indignación entre usuarios y organizaciones animalistas de todo el país.
La Fiscalía de Michoacán abre carpeta por crueldad animal
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán abrió una carpeta de investigación por el delito de crueldad animal en perjuicio de los dos ejemplares caninos, según informó la dependencia en una tarjeta informativa. La FGE confirmó que el caso quedó formalmente iniciado tras la difusión del video en plataformas digitales.
De inmediato, agentes de la Policía de Investigación (PDI) se trasladaron a la calle Melchor Ocampo y desplegaron un operativo en las zonas aledañas al establecimiento. El objetivo del operativo fue localizar a los animales agredidos e identificar al responsable.
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Durante la búsqueda, los agentes hallaron al perro de pelaje blanco en condiciones físicas estables a simple vista. El canino fue asegurado y trasladado a un albergue, donde quedó bajo el resguardo de las autoridades correspondientes para recibir valoración médica.
El perro negro no fue localizado al cierre de la investigación preliminar. La FGE informó que las diligencias para ubicarlo continúan de forma activa, al igual que las gestiones para identificar plenamente al agresor.
Huellitas Tanhuato revela que uno de los perros padece cáncer
La asociación animalista Huellitas Tanhuato denunció públicamente que uno de los dos perros atacados se encontraba en tratamiento oncológico al momento de la agresión. La organización exigió a la FGE de Michoacán que procediera conforme a la ley sin demora.
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El dato agrava la situación del animal, cuyo sistema inmunológico ya estaba comprometido por la enfermedad antes del ataque con agua hirviendo. La asociación no precisó cuál de los dos ejemplares —el blanco o el negro— recibía el tratamiento contra el cáncer.
Usuarios en redes sociales identificaron al presunto agresor como Rubén Amezola, señalado como propietario de la Lonchería Giovanna, el negocio frente al cual ocurrió el ataque. Esa identificación proviene de publicaciones en plataformas digitales y no ha sido confirmada por la FGE ni por ninguna autoridad oficial.
El Ayuntamiento de Tanhuato también tomó posición pública ante el caso. El municipio informó que daría seguimiento a la investigación y reiteró su rechazo al maltrato animal.
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Las penas previstas por la ley de Michoacán para este delito
La legislación de Michoacán establece penas de entre tres y ocho años de prisión para quien inflija daño físico a un animal. Además, la norma contempla una multa de entre 100 y 500 días, equivalente a un monto de entre 11 mil y 58 mil pesos, más la obligación de cubrir los gastos de atención veterinaria como reparación del daño.
Si la FGE acredita el delito de crueldad animal, el responsable enfrentará ese rango de sanciones ante un juez. La investigación en curso busca determinar la identidad del hombre que aparece en el video y establecer su grado de responsabilidad penal.
El caso se suma a una serie de episodios de maltrato animal registrados en municipios del interior de Michoacán en los últimos meses. La rápida difusión del video en redes sociales aceleró la intervención de las autoridades, que en circunstancias ordinarias no habrían recibido la denuncia con tanta celeridad.
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La FGE no fijó un plazo para concluir la investigación ni adelantó si existían líneas de identificación del agresor más allá de las imágenes de la cámara de seguridad. El operativo de búsqueda del perro negro permanece activo en la colonia San Ramón y sus alrededores.
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