Agregar Infobae enGoogle

Un códice que adivinaba el futuro: el libro del INAH que descubre las claves del Tonalámatl de Aubin

Una datación por carbono 14 sitúa la elaboración del manuscrito hacia finales del siglo XV, en el año 1494, y aporta evidencia sobre su uso ritual y ocultamiento durante la Colonia

Este y otros resultados se reúnen en la novedad editorial "Tonalámatl de Aubin. Nuevos estudios sobre un códice adivinatorio". Foto: INAH

El Códice Tonalámatl de Aubin, un antiguo manuscrito que permitía interpretar los destinos a partir de un calendario de 260 días, tiene un origen prehispánico. Una nueva datación por carbono 14 apunta a que fue elaborado hacia 1494, décadas antes de la llegada de los españoles al territorio que actualmente ocupa México, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El hallazgo forma parte del libro Tonalámatl de Aubin. Nuevos estudios sobre un códice adivinatorio, novedad editorial coeditada por la Secretaría de Cultura, a través del INAH, y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La obra fue presentada el pasado 29 de agosto en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILUNI).

Los resultados ayudan a despejar una incógnita que acompañó durante años al documento, pues llegó a plantearse que podía tratarse de una copia colonial e incluso de una posible falsificación inspirada en el Códice Borbónico. Pero ¿realmente servía para “adivinar el futuro”? Su función era más compleja: estaba vinculado con prácticas mánticas mediante las cuales se interpretaban destinos, ciclos calendáricos y asociaciones entre días, símbolos y divinidades.

PUBLICIDAD

El libro fue presentado el pasado 29 de agosto en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILUNI). Foto: INAH

Carbono 14 confirma que el códice es prehispánico

Uno de los resultados centrales de la investigación corresponde al fechamiento mediante carbono 14, realizado como parte de una colaboración entre la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) y la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos.

De acuerdo con Baltazar Brito Guadarrama, titular de la BNAH, los análisis indican que el documento fue elaborado, por lo menos, después de 1450. Considerando el margen proporcionado por la técnica de datación, los investigadores proponen 1494 como el año de elaboración.

Los análisis ofrecen además otra pista sobre la historia física del códice: 1424 aparece como la fecha más probable de obtención de su materia prima. Esto permite reconstruir con mayor precisión las distintas etapas que atravesaron los materiales hasta convertirse en el manuscrito que sobrevivió durante siglos.

PUBLICIDAD

El resultado adquiere especial importancia porque durante mucho tiempo existieron dudas sobre cuándo había sido producido el Tonalámatl de Aubin.

Entre las hipótesis anteriores se encontraba la posibilidad de que fuera una copia de manufactura más rudimentaria del Códice Borbónico o incluso una falsificación elaborada durante el periodo colonial. Elementos pictográficos, como la representación del glifo “flor” y algunas superposiciones de colores, también habían alimentado las dudas sobre su antigüedad.

La datación científica aporta ahora evidencia para situarlo antes de la conquista española.

¿Qué era el Tonalámatl de Aubin y cómo se utilizaba para conocer el destino?

El término tonalámatl está relacionado con un tipo de libro empleado para registrar e interpretar el tonalpohualli, la cuenta calendárica mesoamericana de 260 días. El Códice Tonalámatl de Aubin contiene precisamente información de este sistema, junto con las deidades y distintos símbolos vinculados con cada una de sus trecenas.

Por ello, calificarlo simplemente como un códice que “predecía el futuro” puede resultar impreciso desde una perspectiva histórica. Se trataba de un libro mántico, es decir, un instrumento asociado con prácticas de adivinación e interpretación de los destinos dentro de la cosmovisión prehispánica.

El manuscrito conserva 18 folios de papel amate, cada uno de aproximadamente 24 por 27 centímetros. Estos forman una tira de 486 centímetros, plegada a manera de biombo. A diferencia de otros documentos, el papel no presenta el recubrimiento conocido como chimaltizatl.

Sus pictografías registran los ciclos del tonalpohualli y muestran las divinidades y elementos simbólicos correspondientes a los distintos periodos. El nuevo libro también estudia estas representaciones mediante su comparación con el Códice Borbónico, con el que comparte semejanzas en su contenido religioso, mántico y pictográfico.

De libro adivinatorio a manuscrito prohibido tras la Conquista

La investigación no se limita a establecer cuándo fue creado. También reconstruye lo que pudo haber ocurrido con el códice después de la llegada de los españoles y la imposición del nuevo sistema religioso colonial.

En el capítulo Fechamiento AMS 14C del Tonalámatl de Aubin: libro mántico y símbolo de resistencia al sistema colonial español, Brito Guadarrama, junto con los arqueólogos Gerardo Gutiérrez y William Taylor, plantea que el documento pasó gradualmente de un contexto relacionado con las predicciones mánticas y los destinos a ser utilizado de manera secreta después de la Conquista.

Los especialistas proponen que el manuscrito habría sobrevivido durante el periodo colonial como un libro religioso prohibido. Su preservación y ocultamiento frente a las autoridades españolas podrían constituir una expresión de resistencia indígena frente a la religión impuesta por los europeos.

Según esta reconstrucción, el Tonalámatl habría contribuido a mantener elementos de la cosmovisión prehispánica durante al menos dos siglos después de la Conquista.

Los investigadores consideran que probablemente permaneció en la clandestinidad entre 1614 y 1648. Mucho después, el historiador italiano Lorenzo Boturini habría tenido conocimiento de su existencia y lo habría adquirido alrededor de 1740.

¿Qué revela el nuevo libro del INAH sobre el Tonalámatl de Aubin?

Tonalámatl de Aubin. Nuevos estudios sobre un códice adivinatorio reúne investigaciones de 16 especialistas de disciplinas como física, química, biología, arqueología e historia.

La publicación deriva de un simposio celebrado en 2023 en el Museo Nacional de Antropología y el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM. El enfoque multidisciplinario permitió estudiar el documento más allá de su iconografía.

Entre los aspectos abordados se encuentran:

  • La datación por carbono 14 y la confirmación de su antigüedad prehispánica.
  • La procedencia de los materiales empleados en su manufactura.
  • El origen y composición de las pinturas utilizadas.
  • Los pentimentos, es decir, modificaciones o correcciones realizadas durante su elaboración.
  • Las representaciones de deidades y símbolos vinculados con el tonalpohualli.
  • Las similitudes y diferencias respecto del Códice Borbónico.
  • Su transformación de instrumento ritual a posible símbolo de resistencia cultural durante el periodo colonial.

Los nuevos estudios permiten así observar al Tonalámatl de Aubin no solamente como una pieza excepcional de la tradición pictográfica mesoamericana, sino como un documento cuya propia supervivencia ofrece pistas sobre la continuidad de conocimientos, prácticas religiosas y formas de entender el destino después de la Conquista.

PUBLICIDAD