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Francesa cumple su sueño mexicano: aprende a preparar una guajolota y su reacción se vuelve viral

La joven acudió a un puesto cerca del Monumento a la Revolución para aprender directamente de un vendedor cómo preparar una torta de tamal

La joven acudió a un puesto callejero de CDMX, pidió preparar ella misma una torta de tamal y terminó celebrando con un abrazo al vendedor.

México tiene una particular manera de conquistar a quienes llegan desde otras partes del mundo. La comida, las tradiciones y hasta los pequeños rituales cotidianos suelen convertirse en experiencias que los extranjeros buscan conocer y compartir con sus seguidores.

Eso fue precisamente lo que ocurrió con Vivi Voyage, una joven francesa que ha mostrado en redes sociales su cariño por México y que recientemente decidió cumplir uno de esos pequeños sueños que tenía desde que conoció una de las combinaciones más particulares de la gastronomía callejera capitalina: la guajolota.

Para quienes no están familiarizados con el término, se trata de una torta de tamal, preparada tradicionalmente con un bolillo abierto por la mitad y un tamal colocado en su interior.

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La experiencia de Vivi ocurrió en un puesto callejero ubicado cerca del Monumento a la Revolución, en Ciudad de México, hasta donde llegó con la intención de aprender directamente de un experto cómo preparar este peculiar desayuno.

La francesa quiso hacerla con sus propias manos

Vivi Voyage convirtió una sencilla visita a un puesto callejero en un momento viral que desató todo tipo de recomendaciones gastronómicas. (Captura de pantalla)

En uno de sus videos publicados en TikTok, la creadora de contenido explicó que quería aprender a preparar una auténtica torta de tamal.

Con mucho entusiasmo, se acercó al vendedor y le hizo una petición que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más simpáticos de la grabación:

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“Me das una torta de tamal de fresa (Dulce ¿O me dejarías en hacerla yo mismo?”

(Captura de pantalla)

El comerciante aceptó enseñarle y comenzó a explicarle el procedimiento.

Primero tomó el bolillo y lo abrió cuidadosamente por la mitad. Después, Vivi tuvo que manipular el tamal con precaución para evitar quemarse, abrirlo y retirar su contenido para colocarlo finalmente dentro del pan.

Así, paso a paso, la joven francesa consiguió preparar su primera guajolota.

Aunque el procedimiento puede parecer sencillo para quienes crecieron comiendo este platillo, para Vivi representó mucho más que preparar un desayuno. La emoción con la que realizó cada paso quedó registrada en video.

La reacción de Vivi conquistó a los usuarios

(Captura de pantalla)

Una vez terminada su creación, la francesa saltó de felicidad y posteriormente protagonizó un tierno momento junto al vendedor, a quien abrazó después de recibir sus indicaciones.

La espontaneidad de ambos hizo que el video comenzara a ganar popularidad en redes sociales.

Los usuarios mexicanos rápidamente reaccionaron a la publicación y aprovecharon para darle algunas recomendaciones gastronómicas a la joven, especialmente sobre el acompañamiento tradicional de una guajolota.

Uno de los comentarios señaló: “Te falto tu champurrado, exije tu guajolocombo jajaja”.

Otro usuario escribió: “su carita de felicidad vale todo!!!! amiguita te faltó el champurrado. para que sea el desayuno de los Godínez!!!”.

Pero no todos estuvieron de acuerdo con la elección del tamal. Alguien comentó: “el tamal de dulce no se lleva con el bolillo,disculpame por andar de metiche”.

También aparecieron mensajes celebrando su entusiasmo: “Muy buena su reacción al hacer su torta de tamal”.

Otros internautas destacaron una particularidad de la preparación: “Es rara la rorra con tamal dulce. Normalmente es con tamal salado”.

Y hubo quienes reconocieron el interés de Vivi por aprender una tradición mexicana: “gran detalle tuyo el querer aprender algo nuevo. felicidades”.

Un pequeño gesto que conectó con México

(Captura de pantalla)

La historia de Vivi Voyage demuestra cómo una experiencia cotidiana puede convertirse en un momento especial cuando existe curiosidad por conocer las costumbres de otro país.

Lo que comenzó como una simple visita a un puesto de tamales terminó con una clase improvisada, una guajolota preparada por una francesa y un abrazo que conquistó a los usuarios.

Aunque algunos mexicanos todavía tienen mucho que decir sobre si el tamal dulce debe o no acompañarse con bolillo, algo quedó claro: Vivi disfrutó al máximo su primera experiencia preparando una guajolota en la Ciudad de México, y su felicidad terminó contagiándose a miles de personas en redes sociales.

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