Un frasco de mermelada vacío, vaselina y un trozo de pan húmedo son suficientes para atrapar cucarachas en una sola noche sin insecticidas ni fumigación.
El truco circula ampliamente en internet y su lógica está respaldada por investigaciones sobre el comportamiento nocturno y olfativo de la especie más común en los hogares mexicanos: la cucaracha alemana (Blattella germanica).
La cucaracha alemana es la más difícil de eliminar porque, a diferencia de las otras, no vive en la calle: su hogar es el interior de la vivienda.
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Mide entre 1.1 y 1.6 centímetros, es de color café claro con dos rayas oscuras en el tórax y se esconde en grietas, detrás del refrigerador, dentro de la estufa y en cajas de cartón.
Así lo indica el Centro Nacional de Información sobre Plaguicidas (NPIC), operado por la Universidad Estatal de Oregón.
La cucaracha alemana no sale de día: eso es lo que hace funcionar la trampa
Su comportamiento nocturno es el dato que hace posible el truco del frasco.
La Asociación Británica de Control de Plagas (BPCA) documenta mediante su portal oficial que estas cucarachas abandonan sus refugios al anochecer para buscar comida y agua.
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Su actividad alcanza el pico entre dos y cuatro horas después de que se apagan las luces. Si se ven cucarachas de día, es señal de una infestación grave.
Por eso la trampa se arma de noche y se revisa a la mañana siguiente: en ese lapso, la cucaracha ya salió a buscar comida, detectó el olor del cebo y entró al frasco.
Cómo preparar la trampa: frasco, vaselina, cebo y una rampa
El procedimiento que circula en portales como MejorConSalud y Plagasen Hogar requiere cuatro cosas: un frasco de vidrio de boca ancha —el de mermelada funciona bien—, vaselina, un cebo de olor fuerte y un trozo de cartón o regla.
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Primero, el frasco debe estar limpio y completamente seco: la vaselina no se adhiere sobre superficies húmedas.
Con los dedos o una espátula, se unta una capa uniforme de vaselina en el interior del cuello del frasco, justo debajo de la boca. Esa capa es la barrera que impide el escape.
Después se coloca el cebo en el fondo. Los mejores son pan humedecido con cerveza, plátano maduro, mantequilla de cacahuate o cáscaras de fruta: olores grasos, dulces o fermentados que la cucaracha alemana detecta con las antenas desde distancias considerables.
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El último paso es la rampa. Se apoya una regla o un trozo de cartón desde el piso hasta la boca del frasco. Las cucarachas trepan superficies rugosas sin problema, pero no pueden escalar vidrio liso desde adentro. La rampa les da entrada; la vaselina les cierra la salida.
Dónde colocar el frasco para que funcione
La trampa va pegada a una pared o en una esquina, nunca en medio del piso. La BPCA señala que las cucarachas siguen rutas fijas a lo largo de superficies verticales y evitan los espacios abiertos.
Los puntos con mayor actividad son debajo del fregadero, detrás del refrigerador, junto al bote de basura y dentro de las alacenas bajas.
En el baño, detrás del inodoro y cerca de los registros de tuberías.
A la mañana siguiente se revisa el frasco. Para eliminar las cucarachas atrapadas, se vierte agua caliente con detergente dentro del recipiente, se espera unos minutos y se vacía en el excusado.
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El cebo debe cambiarse cada dos o tres días: cuando pierde olor, pierde efectividad.
La trampa del frasco monitorea la infestación, no es un sustituto de control profesional
La trampa del frasco es útil para infestaciones leves o como herramienta de monitoreo.
El NPIC recomienda combinarla con medidas de fondo: reparar fugas, limpiar el fregadero antes de dormir, guardar los alimentos en recipientes herméticos y sellar grietas alrededor de tuberías y muebles.
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El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) señala en un comunicado publicado en el sitio oficial del Gobierno de México que limpiar la grasa acumulada en la cocina y eliminar estancamientos de agua son acciones directas para reducir la plaga.