La cuna de Moisés es una de las plantas de interior más populares en los hogares mexicanos, reconocida por sus hojas verdes y brillantes, así como por su capacidad para purificar el aire.
Aunque es resistente y fácil de mantener, requiere ciertos cuidados para que sus hojas crezcan grandes, sanas y mantengan su característico aspecto elegante.
A continuación, te contamos cuáles son las prácticas recomendadas para que tu cuna de Moisés luzca en óptimas condiciones durante todo el año.
Cómo hacer que las hojas de tu cuna de moisés crezcan sanas y fuertes
Los siguientes consejos prácticos servirán para que las hojas de tu cuna de Moisés (también conocida como Spathiphyllum o “lirio de la paz”) crezcan sanas y fuertes:
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1. Luz adecuada
La cuna de Moisés prefiere luz indirecta y brillante. Evita la luz solar directa, ya que puede quemar las hojas. Colócala cerca de una ventana con cortina o en un lugar bien iluminado, pero sin sol directo.
2. Riego correcto
Riega cuando la capa superior de la tierra esté seca al tacto. No encharques, porque el exceso de agua pudre las raíces. Es mejor que falte un poco de agua a que sobre. En temporadas cálidas, riega de 1 a 2 veces por semana; en invierno, reduce la frecuencia.
3. Humedad ambiental
Le gusta la humedad. Si el ambiente es seco (por ejemplo, con aire acondicionado o calefacción), rocía las hojas con agua una o dos veces por semana, o coloca un recipiente con agua cerca de la planta.
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4. Fertilización
Abona cada dos meses con fertilizante líquido para plantas de interior, siguiendo las indicaciones del producto. No fertilices en exceso.
5. Temperatura
Mantén la planta entre 18°C y 27°C. Evita corrientes de aire frío y cambios bruscos de temperatura.
6. Limpieza de hojas
Limpia las hojas con un paño húmedo para quitar polvo y permitir que respiren mejor.
7. Revisión de plagas
Revisa periódicamente si hay manchas, puntos marrones o bichos pequeños. Si encuentras plagas (como cochinillas o pulgones), limpia las hojas con agua jabonosa o usa un insecticida suave.
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8. Poda
Retira hojas secas o dañadas cortándolas desde la base. Así la planta destina energía a las hojas sanas.
Cuáles son los mejores fertilizantes naturales para la cuna de moisés
Estos son algunos de los mejores fertilizantes naturales para la cuna de Moisés:
- Cáscara de plátano: Aporta potasio, necesario para el desarrollo de hojas fuertes. Puedes enterrar pequeños trozos de cáscara en la tierra o preparar un té de cáscara de plátano y regar con ese líquido una vez al mes.
- Posos de café: Mejoran la acidez del sustrato y aportan nutrientes como nitrógeno. Usa una pequeña cantidad mezclada con la tierra, evitando el exceso para no acidificar demasiado.
- Cáscara de huevo: Rica en calcio, ayuda a fortalecer la estructura celular de la planta. Tritura bien las cáscaras y espárcelas sobre la tierra.
- Agua de arroz: El agua resultante de enjuagar arroz contiene minerales y vitaminas que benefician el crecimiento. Riega la planta con esta agua una vez al mes, siempre a temperatura ambiente.
- Composta casera: Aporta nutrientes variados. Puedes usar composta de restos de frutas, verduras y hojas secas, bien descompuesta y en pequeñas cantidades para evitar exceso de sales.
- Té de estiércol: Si tienes acceso a estiércol de vaca, caballo o borrego, puedes preparar un “té” diluyendo una pequeña cantidad en agua, dejar reposar por 24-48 horas y luego usar solo el líquido para regar. Hazlo máximo cada dos meses.
Recuerda que los fertilizantes naturales deben usarse con moderación y siempre observando cómo reacciona la planta. Demasiado abono, aunque sea natural, puede causar daños en las raíces o en las hojas.
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