Encuentran culpable a ex policía de Hidalgo mató a su pareja, madre y hermano, e hirió a otros familiares

El ataque ocurrió el 5 de febrero de 2025 dentro de una vivienda en la comunidad de Azoyatla, en el municipio de Mineral de la Reforma. Ese día murieron tres personas y dos más sobrevivieron con lesiones

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Marco Antonio mató a Rosaura y a sus familiares en Hidalgo, estuvo en la cárcel por agredirla y salió para matarla Foto: Fiscalía Hidalgo

Un Tribunal de Enjuiciamiento declaró culpable al expolicía Marco Antonio “N.” por el feminicidio de Rosaura, el asesinato de dos de sus familiares y el ataque contra otros dos en Azoyatla, Hidalgo, un fallo emitido el 7 de julio de 2026 que cerró la etapa de juicio oral y dejó para el 9 de julio la definición de la pena de prisión y la reparación del daño.

La resolución llegó un año y cinco meses después del ataque del 5 de febrero de 2025, cometido dentro de una vivienda en la comunidad de Azoyatla, en el municipio de Mineral de la Reforma. Ese día murieron tres personas y dos más sobrevivieron con lesiones.

La audiencia de individualización de sanciones quedó programada para el 9 de julio de 2026 a las 12:00 horas, en Pachuca. En esa diligencia se fijaría la pena por los delitos acreditados y también las medidas de reparación para las víctimas y sus familiares.

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El fallo acreditó feminicidio, dos homicidios y dos tentativas

Personal forense y agentes de la Policía Nacional investigan la escena de un presunto feminicidio por envenenamiento en un motel de República Dominicana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Tribunal de Enjuiciamiento del Distrito Judicial de Pachuca concluyó que Marco Antonio “N.” fue penalmente responsable de varios delitos derivados del ataque contra cinco integrantes de una misma familia. La decisión se emitió después de los alegatos de clausura del juicio oral.

La declaración de culpabilidad abarcó el feminicidio de Rosaura, el homicidio doloso calificado por la muerte de la madre y un hermano de la víctima, y el homicidio doloso calificado en grado de tentativa por las agresiones contra el padre y otro hermano, quienes sobrevivieron.

Ese fallo cambió la situación jurídica del exagente. Durante la investigación y el juicio enfrentó el proceso como acusado; después de la resolución ya quedó declarado culpable, aunque todavía faltaba conocer cuántos años debería permanecer en prisión por este caso.

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Una mujer sostiene una vela durante una emotiva vigilia en un espacio urbano latinoamericano, rindiendo homenaje a las víctimas de feminicidio frente a un muro con nombres y múltiples velas encendidas, simbolizando duelo y memoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La diferencia entre ambas etapas quedó marcada por el propio proceso judicial. El fallo condenatorio estableció la culpabilidad; la individualización de sanciones definiría la pena; y la reparación del daño fijaría las medidas ordenadas a favor de las víctimas.

El ataque ocurrió dentro de una casa de Mineral de la Reforma

Los hechos ocurrieron la mañana del 5 de febrero de 2025 en un domicilio de Azoyatla. De acuerdo con la investigación expuesta en el proceso, Marco Antonio “N.” ingresó a la vivienda y atacó con un arma punzocortante a cinco integrantes de la familia.

Como saldo de la agresión, Rosaura perdió la vida, al igual que su madre y uno de sus hermanos. Su padre y otro hermano sobrevivieron al ataque, aunque resultaron lesionados.

Imagen creada con IA.

El expolicía fue detenido el mismo día de los hechos. Después quedó sujeto al proceso penal que concluyó en su fase de juicio oral con la emisión del fallo condenatorio.

El caso respondió también a la pregunta central que quedó abierta desde el inicio del proceso: por qué delitos fue declarado culpable el exagente. La respuesta judicial fue concreta: feminicidio, doble homicidio doloso calificado y tentativa de homicidio contra dos sobrevivientes de la misma familia.

El crimen estuvo precedido por denuncias de violencia

El caso generó cuestionamientos en Hidalgo porque Rosaura había denunciado previamente hechos de violencia y había expresado temor por su seguridad. Esa discusión se mantuvo separada de la determinación penal por el ataque, pero siguió presente por la secuencia previa al crimen.

En 2024, Marco Antonio “N.” enfrentó un procedimiento por violencia familiar y permaneció en prisión del 21 de octubre al 15 de noviembre. Después, una jueza suspendió ese proceso y ordenó medidas cautelares, entre ellas la prohibición de acercarse a Rosaura.

Siluetas de un hombre y una mujer discutiendo vehementemente, con una orden de alejamiento rota en el suelo, simbolizando el conflicto y la separación en casos de violencia doméstica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La víctima se opuso a que su expareja recuperara la libertad porque consideró que podía enfrentar una nueva agresión. También existió respaldo del Ministerio Público a esa postura durante ese procedimiento.

Los antecedentes no terminaron ahí. El 26 de enero de 2025, Marco Antonio “N.” volvió a privar de la libertad a Rosaura, y ella presentó una nueva denuncia por violencia familiar.

La audiencia relacionada con ese nuevo procedimiento fue aplazada a petición de la defensa. Antes de que se realizara la diligencia reprogramada, ocurrió el ataque del 5 de febrero en Azoyatla.

Esa secuencia detonó reclamos de familiares, amistades y colectivos, que pidieron revisar si las medidas adoptadas antes del feminicidio fueron suficientes para proteger a la víctima. El debate sobre una posible falla institucional quedó aparte de la responsabilidad penal ya acreditada por el Tribunal.

Una ilustración poderosa que visualiza el devastador impacto del femicidio, mostrando a una mujer desintegrándose frente a una mano sombría y el quiebre de la realidad, con un lirio blanco en primer plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El expolicía ya tenía otras dos condenas

El proceso por el feminicidio de Rosaura y el ataque contra su familia no era el único frente penal de Marco Antonio “N.”. Antes de este fallo ya había recibido otras dos sentencias por hechos distintos.

Una de esas condenas fue de 10 años y seis meses de prisión por violencia familiar. La otra fue de nueve años, cuatro meses y nueve días por privación ilegal de la libertad.

Ambas sentencias correspondieron a procedimientos separados del juicio que concluyó el 7 de julio de 2026. La pena que se fijaría el 9 de julio sería exclusivamente por los delitos cometidos en el ataque de Azoyatla.

El juicio oral principal había iniciado en mayo de 2026. Tras la presentación de pruebas y testimonios, el Tribunal emitió el fallo condenatorio que declaró culpable al exagente por el feminicidio de Rosaura, el homicidio de dos familiares y la tentativa de homicidio contra otros dos.

  • El Tribunal declaró culpable a Marco Antonio “N.” por feminicidio, doble homicidio doloso calificado y tentativa de homicidio.
  • La pena de prisión y la reparación del daño quedaron para audiencia del 9 de julio de 2026 a las 12:00 horas en Pachuca.
  • El caso provocó reclamos en Hidalgo porque Rosaura había denunciado violencia previa y había advertido temor por una nueva agresión.