Con altas temperaturas y en medio de escombros: así buscan sobrevivientes los binomios caninos de la Cruz Roja Mexicana en Venezuela

Orly, Balam, Halley y Kenai son los cuatro perros rescatistas que se enfuerzan todos los días para ayudar a las víctimas de los terremotos

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Fueron enviados a ese país un total de 22 perros de distintas corporaciones mexicanas para apoyar en las labores de búsqueda ante la emergencia. Video: Cruz Roja Mexicana

Ante los terremotos de 7.1 y 7.5 en la escala de Richter que provocaron decenas de derrumbes, más de mil 700 muertos y 5 mil heridos en Venezuela, diversos equipos de rescate de corporaciones mexicanas fueron desplegados para apoyar en los trabajos de búsqueda en La Guaira.

Como parte de estos quipos, la Cruz Roja Mexicana envió cerca de 15 rescatistas y cuatro binomios caninos: Orly, Halley, Kenai y Balam, este último hijo de Athos, un perro buscador que fue envenenado junto a Tango por un hombre que la justicia solo le dio 4 años de prisión luego de que solicitó un amparo.

A casi tres días de labores, la Cruz Roja compartió las condiciones en las que los binomios caninos realizan las búsquedas en medio de los escombros de los edificios que cayeron en distintas zonas de La Guaira.

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A. Peña, uno de los miembros de la USAR que se encuentra en las zonas de desastre, explicó que siempre se mantienen atentos de las situaciones que puedan ocurrir con los binomios caninos debido a que forman parte de su equipo de rescate.

No solo entre escombros que los pueden lastimar, también buscan bajo altas temperaturas

Foto: X/@CruzRoja_MX

Entre las situaciones de riesgo que se pueden presentar, explicó, se encuentran las lesiones traumáticas por las estructuras colapsadas debido a la presencia de vidrios, láminas y metales que pueden lastimar los cojinetes de los perros.

Además, señaló que las temperaturas en las que se encuentran trabajando son arriba de los 30 a 34 grados centígrados, con más de 80% de humedad, lo que puede provocar golpes de calor.

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Bajo estas condiciones, los cuatro binomios caninos se encuentran realizando labores de búsqueda en distintas zonas de Venezuela, quienes se suman a los otros 18 de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) que también fueron enviados a apoyar.

Dos de estos perros, “Ambicioso” y “Consejera”, del Batallón para Atención de Emergencias de la Defensa, participaron en la localización de un niño de 9 años bajo los escombros, quien tras 11 horas de labores fue rescatado con vida.

En la misión también fue enviado Arkadas, el pastor alemán que Turquía entregó a México tras la muerte de Proteo en 2023. Esta se trata de su primera labor internacional para la búsqueda de víctimas en desastres.

Se llevó a cabo la celebración del Primer Cumpleaños del Soldado Arkadas en la que lo acompañaron binomios caninos y el festejo con un pastel (GRACIELA LÓPEZ/CUARTOSCURO.COM)

Al respecto, Peña informó que los binomios caninos que llevaron a Venezuela se encuentran con buena salud y se encuentran bajo cuidados especiales para garantizar su integridad.

“Quiero decirles que pueden estar ustedes tranquilos, sepan que los binomios están muy bien cuidados, tienen toda la atención, tienen una buena alimentación, tienen descanso, los procuramos, los cuidamos y no abusamos ni explotamos su trabajo, simplemente lo que es necesario y lo que están hechos y entrenados para hacer”, afirmó.

Foto: X/@CruzRoja_MX

La historia de Athos, el padre de Balam, el perro rescatista de la Cruz Roja

Balam, uno de los perros rescatistas de la Cruz Roja, fue el único sobreviviente del envenenamiento que sufrió tanto él como su padre, Athos, y un segundo binomio llamado Tango en Querétaro.

Este perro rescatista y su entrenador, Édgar Muñoz, fueron víctimas de un sujeto llamado Benjamín “N”, quien fue hallado culpable de envenenar a los tres perros rescatistas con salchichas que dejó en una jardinera previo a que los canes salieran a pasear.

Los hechos ocurrieron la tarde del 13 de junio de 2021, cuando Athos, Tango y Balam salían a pasear por la ciudad de Querétaro junto a su entrenador. En algún punto del recorrido, los tres perros comieron las salchichas que había dejado en una jardinera, las cuales contenían una sustancia alcaloide. En cuestión de horas, los tres animales colapsaron y tuvieron que recibir atención veterinaria de emergencia.

Athos y Tango no sobrevivieron. Balam, hijo de Athos, apenas logró sobrevivir, y hoy continúa con sus labores de búsqueda.

(Foto: Facebook/ Athos sar-dog)

Quiénes eran Athos y Tango

Athos era un Border Collie certificado por la Organización Internacional de Perros de Búsqueda y Rescate. Participó en las labores de rescate tras el sismo del 19 de septiembre de 2017 en Ciudad de México y había trabajado en búsquedas de personas extraviadas. Tango, un Yorkshire Terrier, prestaba asistencia emocional a personas vulnerables. Ambos perros formaban parte de la Cruz Roja de Querétaro.

Su muerte no fue un accidente. Benjamín N”, un vecino de 60 años, fue identificado por testigos que lo vieron colocar el alimento contaminado en la jardinera minutos antes del paseo. El hombre ya tenía un conflicto previo con Martínez: lo acusaba de no saber controlar a los perros.

La primera “condena histórica” que culminó con una sentencia fallida

Crédito: X/@cadenapolitica

El 30 de agosto de 2022, más de un año después del ataque, la jueza Alicia Basurto García dictó sentencia: 10 años y seis meses de prisión para Benjamín “N”, más una reparación de daño de 2.4 millones de pesos. La cifra se calculó con base en peritajes que contemplaron la crianza, el entrenamiento especializado, los cuidados veterinarios y el daño moral causado al entrenador.

Fue la primera vez en México que el sistema judicial reconoció de forma integral el valor de la vida de los animales dentro de un proceso penal.

Sin embargo, Benjamín “N” apeló la sentencia. La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Querétaro rechazó el recurso y confirmó la condena. El agresor entonces presentó una demanda de amparo, y el Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Vigésimo Segundo Circuito se lo concedió.

Ese tribunal ordenó emitir una nueva sentencia bajo tres criterios: que se considerara un solo delito —y no tres, pese a las dos muertes y una lesión—, que se eliminara el agravante de “métodos crueles” por considerarlo una doble punición, y que la pena no superara los cinco años. La reparación de daño también debía recalcularse.

La abogada Mónica Huerta, que llevó el caso, interpuso un recurso de revisión, lo que provocó que el expediente llegara hasta la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pero esta resolvió el 30 de octubre de 2024 que el agravante de “métodos crueles” era válido y no implicaba juzgar dos veces la misma conducta, por lo que ordenó al Vigésimo Segundo Tribunal Colegiado emitir una nueva resolución con ese criterio.

El tribunal tardó un año en pronunciarse. Cuando Huerta revisó el documento, fechado el 30 de octubre de 2025, confirmó que los magistrados no habían acatado la instrucción. “Copian y pegan la misma sentencia y ese argumento del doble enjuiciamiento… siguen con el mismo error”, señaló a Animal Político en diciembre de ese año.

Solo 4 años de prisión que podían sustituirse con el pago de una multa

Foto: ATHOS sar-dog / Facebook

De acuerdo con la abogada, al eliminar las agravantes, la pena quedó fijada en cuatro años de prisión. En México, las condenas menores a cinco años pueden conmutarse mediante el pago de una multa; en este caso, unos 10 mil pesos. La reparación de daño de 2.4 millones de pesos también fue descartada sin un análisis técnico que sustituyera los peritajes originales.

“Imagínate que un tribunal no está acatando lo que dice la Suprema Corte”, declaró la activista y abogada Sofía Morín frente a la sede del máximo tribunal.

Huerta advirtió que el desafío ya no es solo obtener justicia para Athos y Tango, sino evitar que el precedente se convierta en una autorización tácita para minimizar estos delitos. Desde ese entonces, el caso ha tenido actualizaciones, por lo que la justicia se quedó en el limbo para los dos perros rescatistas y su entrenador, quien los vio morir envenenados.