El ciberbullying afecta a millones de menores en México y se consolida como un problema social que las autoridades capitalinas ya no tratan como un asunto privado. Para ello, la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) emitió este miércoles un conjunto de recomendaciones para prevenir este delito y habilitó canales oficiales de denuncia para quienes lo padecen.
El fenómeno se define como toda situación en la que una persona es molestada, amenazada, acosada, humillada, avergonzada, desprestigiada o abusada a través de medios digitales. Su alcance en el país es medible: de acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2024 del INEGI, 3 millones de personas de entre 12 y 17 años experimentaron alguna situación de ciberacoso en 2022, lo que equivalía al 23 por ciento de los usuarios de internet en ese rango de edad a nivel nacional.
¿Qué hace el ciberbullying a sus víctimas?
Las consecuencias del ciberacoso trascienden la pantalla y se instalan en la vida cotidiana de quienes lo sufren. Un estudio de Kaspersky señala que el estrés constante es una de las principales secuelas, reportada por un tercio de los padres consultados en la región.
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El retraimiento social es otro efecto documentado: el 29 por ciento de los padres observa que sus hijos tienden a aislarse tras recibir agresiones en línea. Ese aislamiento se traduce en menor participación en actividades extracurriculares y en la pérdida de vínculos interpersonales.
A esas consecuencias se suman la baja en el desempeño escolar, las dificultades para dormir, episodios de depresión y una reducción de la autoestima. Todas estas secuelas pueden prolongarse si no se interviene a tiempo.
El riesgo más grave que advierte la PDI es que las víctimas de este delito, en muchas ocasiones, pueden atentar contra su propia vida. Por esa razón, las autoridades insisten en que la comunicación familiar es una herramienta de protección directa, no solo un gesto de cercanía.
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Lo que la PDI recomienda a familias y menores
La Policía de Investigación plantea que la prevención comienza en el hogar, con la educación de los menores en valores éticos y el fomento del respeto hacia sus compañeros. Esa base formativa es el primer filtro antes de que un niño o adolescente interactúe en entornos digitales.
La segunda recomendación apunta al comportamiento en línea: se debe evitar la publicación y la difusión de mensajes que busquen dañar la imagen de una persona. Cualquier contenido que humille, desprestigie o amenace a otro usuario puede constituir el inicio de una conducta delictiva.
El diálogo entre padres e hijos ocupa un lugar central en el protocolo de la PDI. Las familias deben abrir conversaciones regulares sobre lo que sus hijos viven en el entorno digital, sin esperar a que el daño ya sea visible.
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Esa comunicación abierta permite detectar señales de alerta antes de que la situación escale. Un menor que cambia su comportamiento, se aísla o muestra tristeza persistente puede estar sufriendo acoso digital sin haberlo dicho a nadie.
¿Cómo y dónde denunciar en la Ciudad de México?
La FGJCDMX subraya que existen leyes vigentes que protegen los derechos de las víctimas de ciberbullying y que la institución las hace valer. Conocer esos marcos legales es el primer paso para actuar con certeza frente a una situación de acoso digital.
Quien sufra o presencie este delito puede obtener orientación al teléfono (55) 5200 9000, disponible para recibir reportes y canalizar a las víctimas con las áreas competentes. La denuncia formal también se puede presentar en línea a través del portal www.denunciadigital.cdmx.gob.mx.
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El subregistro es uno de los obstáculos más documentados en estos casos: estudios regionales indican que solo el dos por ciento de los incidentes de acoso digital llega a reportarse ante una línea de ayuda o autoridad. La vergüenza y la falta de redes de apoyo son las barreras más frecuentes que impiden a las víctimas dar ese paso.
La PDI reitera que denunciar no es opcional cuando está en juego la integridad de un menor. El acceso a los canales oficiales es gratuito y la institución está obligada a actuar sobre cada reporte recibido.