Sin presencia de sismos en México.
¿Por qué la CDMX es sensible a los eventos telúricos?
La Ciudad de México es una de las zonas urbanas más sensibles a los sismos en el país. Esto se debe principalmente a las características geológicas de la región y a la forma en que se ha desarrollado la ciudad a lo largo del tiempo.
Gran parte de la CDMX está construida sobre lo que fue el antiguo lago de Texcoco. El subsuelo de esta zona está compuesto por arcillas y sedimentos blandos, materiales que amplifican las ondas sísmicas. Cuando ocurre un sismo, estos suelos blandos funcionan como una especie de gelatina que vibra intensamente, lo que hace que los movimientos sean más fuertes y duren más tiempo que en zonas con suelo rocoso.
Además, la diferencia entre los tipos de suelo en la ciudad (suelo blando, de transición y firme) provoca que los efectos de un sismo no sean iguales en todas las alcaldías. Las zonas del oriente y del centro son las más vulnerables, mientras que las áreas construidas sobre suelo más firme, como el poniente, suelen experimentar menos daños.
La combinación entre la ubicación geográfica de la CDMX —relativamente cerca de la costa del Pacífico, donde ocurren la mayoría de los sismos grandes en México— y su geología particular, hace que la ciudad sea especialmente propensa a sentir temblores con intensidad y a registrar daños en su infraestructura. Esto explica por qué la protección civil y la prevención sísmica son temas prioritarios en la capital.
Hasta el momento no se registran nuevos sismos en México.
¿Qué hacer en caso de un sismo?
- Mantén la calma y ayuda a los demás a conservarla.
- Identifica y ubica las rutas de evacuación y zonas de seguridad, tanto en tu casa como en tu lugar de trabajo o escuela.
- Al sentir el sismo, aléjate de ventanas, espejos, cristales, muebles altos, lámparas y objetos que puedan caer.
- Si estás dentro de un edificio, permanece ahí y colócate bajo una mesa resistente, escritorio o junto a una pared estructural, cubriendo tu cabeza y cuello con los brazos.
- No utilices elevadores durante el sismo.
- Si te encuentras en la calle, aléjate de postes, cables, árboles, marquesinas, espectaculares y edificios que puedan colapsar.
- Si vas manejando, oríllate y detente. Permanece dentro del vehículo hasta que termine el movimiento, lejos de puentes, túneles, postes o estructuras que puedan caer.
- Después del sismo, revisa si hay fugas de gas, agua o daños estructurales en el inmueble.
- No enciendas cerillos ni aparatos eléctricos si sospechas de fuga de gas.
- Escucha la radio, sigue las indicaciones de Protección Civil y autoridades.
- Prepárate para posibles réplicas, mantente alerta y listo para evacuar si es necesario.
- Ten siempre a la mano una mochila de emergencia con documentos, agua, linterna, radio y medicamentos.
- Participa en simulacros y mantente informado sobre los protocolos de seguridad.
Hasta las 08:00 horas del 23 de mayo de 2026, se han contabilizado 1,090 réplicas tras el sismo de magnitud 5.6 que se registró el 4 de mayo en Pinotepa Nacional, Oaxaca. La réplica de mayor magnitud alcanzó 4.1.
A las 8:34 de la mañana se registró un sismo de magnitud 4.0 con epicentro localizado a 74 kilómetros al sureste de Unión Hidalgo, Oaxaca. El evento sísmico ocurrió en la latitud 15.88° y longitud -94.517°, a una profundidad de 63 kilómetros.
A las 4:57 de la mañana, se registró un sismo de magnitud 3.9 con epicentro ubicado a 74 kilómetros al noroeste de Cintalapa, Chiapas. El evento sísmico se localizó en la latitud 16.972° y longitud -94.353°, con una profundidad de 133.2 kilómetros.
¿Qué origina los sismos?
El Sismológico Nacional reportó un sismo de magnitud 4.0, localizado 19 km al sur de Ometepec, Guerrero, a la 01:09 horas, con latitud 16.51, longitud -98.42 y una profundidad de 14 km.
México está ubicado en una zona sísmica, debido a que debajo del territorio nacional se encuentran cinco placas tectónicas: Caribe, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Cocos. Por tal motivo, la interacción constante entre estas cinco placas ubican al país en una zona de alta sismicidad.