La localización de un joven presuntamente privado de la libertad en una casa de Tonalá, Jalisco, terminó con su rescate por parte de su madre la noche del jueves 21 de mayo y abrió señalamientos contra policías municipales por una supuesta omisión que habría facilitado la huida de los sospechosos, de acuerdo con el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco.
El caso ocurrió en una vivienda de la colonia Lomas de Zalatitán, sobre la calle Madre Selva, en cruces con Obelisco y Jacarandas, según el colectivo. La denuncia se conoce en medio de una crisis nacional de desapariciones: Amnistía Internacional reportó en su informe anual de 2026 que México cerró 2025 con 133 mil 500 personas desaparecidas.
De acuerdo con Guerreros Buscadores de Jalisco, el joven había desaparecido el miércoles 20 de mayo. Su familia siguió una posible pista gracias al sistema GPS de la motocicleta en la que viajaba y así llegó al domicilio donde presuntamente estaba retenido.
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La madre preguntó por su hijo a un hombre que estaba en la vivienda, pero él negó que se encontrara ahí y le dijo que lo buscara en otra calle, según la versión difundida por el colectivo. La mujer desconfió de esa respuesta y decidió permanecer en el sitio.
Ese dato responde al punto central del caso: el joven sí salió de esa casa y fue puesto a salvo por su madre, según la versión de las buscadoras. Después del rescate, la víctima aseguró que dentro del inmueble había más personas retenidas, dijo la líder del colectivo, Indira Navarro.
El colectivo acusa que los sospechosos sacaron armas y documentos de la casa
Navarro relató que, tras la liberación del joven, las integrantes del colectivo se quedaron en el lugar porque el muchacho les comentó que no era la única persona retenida. La permanencia de las buscadoras derivó en lo que ellas describieron como un operativo ciudadano para vigilar la vivienda.
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Según la denuncia del colectivo, durante esos minutos se escucharon detonaciones de arma de fuego. También observaron que del inmueble sacaban armas cortas, armas largas y documentos antes de que los presuntos responsables escaparan.
La acusación más delicada apunta a la Policía de Tonalá. Guerreros Buscadores de Jalisco sostuvo que los agentes municipales habrían avisado sobre el reporte presentado por la madre y por las buscadoras, lo que habría dado tiempo a los señalados para huir y retirar pruebas del sitio.
El colectivo refiere que la familia presenció cuando se lo llevaron a la víctima a la fuerza en una camioneta y comenzaron a seguirlos pero a la vez llamaron a una vecina que es integrante del colectivo los cuales llegaron hasta el domicilio en mención y llamaron a la policía municipal de Tonalá pero estos llegaron cuatro horas después, en tanto una mujer del colectivo sin autorización ingresó a la finca y dice que hay concreto fresco por lo que creen hay personas enterradas.
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La finca fue asegurada y la fiscalía solicitara una orden de cateo.
El caso ocurre mientras la ONU advierte indicios de crímenes de lesa humanidad
La información difundida por Guerreros Buscadores de Jalisco se inserta en un contexto más amplio de desapariciones en México. En abril de 2026, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU solicitó a la Asamblea General una intervención urgente al señalar que las desapariciones forzadas en el país presentan indicios de ser crímenes de lesa humanidad por su carácter generalizado.
Ese señalamiento internacional coincide con lo expuesto por Amnistía Internacional en su informe anual de 2026. La organización cuestionó la impunidad y la falta de protección estatal para las mujeres buscadoras, un punto que conecta con lo ocurrido en Lomas de Zalatitán, donde fueron la madre del joven y las integrantes del colectivo quienes siguieron la pista, llegaron a la vivienda y permanecieron en el lugar tras el rescate.
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El hecho conocido este jueves 21 de mayo comenzó un día antes, el miércoles 20 de mayo, con la desaparición del joven. La pista del GPS permitió ubicar la casa en la calle Madre Selva, donde la madre primero recibió una negativa y después logró recuperar a su hijo.
La propia víctima, según Indira Navarro, dijo que había más personas dentro del domicilio. Esa afirmación explica por qué las buscadoras no se retiraron tras el rescate y por qué después denunciaron detonaciones, movimiento de armas y la salida de documentos de la vivienda.
- La madre de un joven desaparecido lo localizó y rescató en una casa de Tonalá tras seguir la señal GPS de una motocicleta.
- Guerreros Buscadores de Jalisco denunció que en el inmueble habría más personas retenidas y que de ahí sacaron armas y documentos.
- El colectivo acusó a la Policía de Tonalá de una presunta omisión que habría permitido la fuga de los sospechosos.