¿El hígado graso se hereda? Cómo prevenirlo o revertirlo antes de que avance

Este hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias de prevención y tratamiento personalizado para una de las enfermedades hepáticas más frecuentes

Google icon
¿El hígado graso se hereda? Cómo prevenirlo o revertirlo antes de que avance (Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)

Un estudio del Centro para Medicina Personalizada en Mayo Clinic identifica una variante genética rara en el gen MET que puede ser la causa directa de la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, antes llamada hígado graso no alcohólico.

Esta mutación heredada altera la reparación del hígado y el metabolismo de las grasas, facilitando la acumulación de lípidos en las células hepáticas y desencadenando inflamación, fibrosis, cirrosis e incluso cáncer, según la investigación publicada en Hepatology.

Entre casi 4,000 participantes adultos del estudio Tapestry de Mayo Clinic con enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, alrededor del 1% portaban variantes raras y potencialmente causantes en el gen MET.

PUBLICIDAD

Casi el 18% de este grupo presentaba la mutación en una región crítica vinculada al desarrollo de lesiones hepáticas graves, lo que refuerza el papel de esta variante en la enfermedad.

Mutaciones hereditarias pueden provocar hígado graso aunque no existan factores ambientales

Mutaciones hereditarias pueden provocar hígado graso aunque no existan factores ambientales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hasta ahora, los especialistas atribuían el hígado graso a factores combinados: genética y ambiente. Sin embargo, el nuevo hallazgo de Mayo Clinic indica que, en ciertos casos, una sola mutación puede ser determinante. El trabajo comenzó con el caso de una mujer y su padre, ambos con esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, pero sin antecedentes de diabetes ni colesterol alto.

Al analizar más de 20,000 genes en ambos pacientes, los investigadores hallaron un cambio mínimo en el gen MET. Esta alteración impedía que el hígado procesara la grasa de manera adecuada. El Dr. Filippo Pinto e Vairo, director del Programa de Enfermedades Raras y no Diagnosticadas en Mayo Clinic, sostiene: “Este descubrimiento nos ofrece una nueva perspectiva para comprender cómo las variantes genéticas heredadas raras pueden ocasionar enfermedades comunes”.

PUBLICIDAD

El trabajo se realizó en colaboración con el Centro John & Linda Mellowes de Ciencias Genómicas y Medicina de Precisión de la Facultad de Medicina de Wisconsin, dirigido por el Dr. Raul Urrutia. El especialista afirma: “Este estudio demuestra que las enfermedades raras no son realmente raras, sino que a menudo están ocultas dentro del gran conjunto de trastornos complejos”.

El hígado graso puede avanzar a cirrosis y trasplante

La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica afecta a cerca de un tercio de los adultos en el mundo. Su forma avanzada, llamada esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica, se perfila como la principal causa de cirrosis y trasplantes de hígado en los próximos años.

El Dr. Konstantinos Lazaridis, director ejecutivo del Centro para Medicina Personalizada en Mayo Clinic, señala: “Este descubrimiento puede eventualmente afectar a cientos de miles, o incluso millones, de personas en todo el mundo que tienen o están en riesgo de desarrollar la enfermedad hepática esteatótica asociada a la disfunción metabólica”.

Desde 2019, el Programa de Enfermedades Raras y no Diagnosticadas de Mayo Clinic ha brindado pruebas genómicas completas a más de 3,200 pacientes con enfermedades graves y complejas, en colaboración con cerca de 300 médicos de 14 divisiones. El análisis de datos genómicos masivos, como el del estudio Tapestry, permite detectar variantes genéticas ocultas en enfermedades familiares.

El hígado graso puede avanzar a cirrosis y trasplante

Prevenir o revertir el hígado graso: hábitos y control médico

La prevención y reversión del hígado graso, especialmente en fases iniciales, requiere modificar el estilo de vida. Perder entre el 5% y el 10% del peso corporal en personas con sobrepeso reduce significativamente la grasa hepática. Adoptar una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras y cereales integrales, y evitar azúcares añadidos y grasas saturadas, ayuda a controlar la acumulación de lípidos.

El ejercicio regular también es fundamental. La recomendación es realizar al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica, como caminar rápido o nadar, combinados con ejercicios de fuerza. Para quienes presentan diabetes, colesterol alto o hipertensión, el manejo estricto de estas condiciones es clave para proteger el hígado.

Las recomendaciones dietéticas especializadas pueden consultarse en el portal de Clínic Barcelona. Para orientación oficial sobre prevención y factores de riesgo, el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales publica información actualizada.

Perspectiva a futuro: hacia terapias personalizadas para enfermedades hepáticas

Los equipos de Mayo Clinic destacan el valor de integrar la genómica a la atención clínica y el desarrollo de terapias dirigidas. Los estudios futuros buscarán traducir estos descubrimientos en tratamientos específicos para las personas con variantes genéticas hereditarias asociadas a la enfermedad hepática esteatósica.