La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, salió a desmentir este miércoles el reporte de inteligencia publicado por Proceso, que ubicaba al exmandatario Rubén Rocha Moya resguardado en el Palacio de Gobierno de Culiacán, bajo vigilancia aérea permanente con drones y helicópteros.
Lo que reveló investigación: drones, helicópteros y resguardo especial
El reportaje de Proceso detallaba que un reporte de inteligencia de fuentes norteamericanas, fechado el 11 de mayo, ubicaba a Rocha Moya en el área de azotea del Palacio de Gobierno, rodeado de un dispositivo aéreo inédito: un helicóptero tipo Little Bird —usado en operaciones especiales por fuerzas estadounidenses— y al menos seis drones de gran tamaño realizando sobrevuelos constantes, con mayor intensidad en horarios nocturnos.
El documento describía el operativo como “vigilancia estratégica y disuasión aérea permanente”, una categoría que implica no solo monitoreo sino capacidad de intervención inmediata. Además, señalaba que Rocha Moya presentaba una afección respiratoria derivada de un debilitamiento inmunológico.
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La respuesta de la gobernadora interina: “Él se encuentra en su casa”
Cuestionada directamente por medios de comunicación, Bonilla fue tajante y breve:
—¿El gobernador está en palacio y muy resguardado? —No, es falsa la información." —¿En dónde está el gobernador? —Falsa la información. Pues él se encuentra en su casa." —¿Y el estado de salud? —Él se encuentra muy bien."
La funcionaria también negó cualquier deterioro en la salud del exmandatario, descartando las versiones sobre un supuesto debilitamiento inmunológico mencionado en el reporte de inteligencia.
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El contexto que hace pesar cada palabra
La disputa sobre el paradero de Rocha Moya no es menor. El gobernador con licencia enfrenta una solicitud de detención provisional con fines de extradición emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo acusa de presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. La FGR confirmó que su paradero es conocido, aunque hasta ahora no lo ha citado formalmente a declarar.
Mientras la gobernadora interina asegura que está en casa y goza de buena salud, Proceso sostiene su reporte. La versión oficial y la de inteligencia no coinciden, y nadie ha presentado pruebas que zanjen la contradicción.