Con protesta en Bellas Artes, Greenpeace exige que se detenga megaproyecto en Mahahual que atenta contra la biodiversidad

Ambientalistas han acusado que este proyecto significa un riesgo enorme para las especies que habitan el Caribe mexicano

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Una instalación de Greenpeace denuncia la amenaza de privatización en Mahahual y cuestiona el proyecto "Perfect Day". (Imagen Ilustrativa Infobae)

La organización ambiental Greenpeace realizó una protesta en el Palacio de Bellas Artes, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México en contra de un megaproyecto turístico que pretende realizarse en el Caribe mexicano.

Ambientalistas de esta organización colocaron la mañana del 12 de mayo una mega manta en el frente del emblemático Palacio de Bellas Artes para exigir a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que se detenga la construcción del megaproyecto Perfect Day, de la empresa Royal Caribbean que está previsto construirse en Mahahual, Quintana Roo.

“En estos momentos nos encontramos en un ícono cultural para exigir la protección urgente de un ícono de la naturaleza”, se lee en una publicación en redes sociales de la organización, en donde compartieron imágenes del momento en el que activistas escalaron una estructura en el Palacio de Bellas Artes para colgar la megamanta que exige frenar este proyecto.

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Mientras, en la parte de abajo, en la explanada de Bellas Artes, seis activistas sostuvieron carteles con la leyenda “No más proyectos de turismo depredador”. Se trata de un parque acuático que está programado para inaugurarse en 2027.

Protestas contra megaproyecto turístico en Mahahual

Con la construcción de un parque acuático de gran escala en Mahahual —que incluye toboganes de más de 60 metros, ríos artificiales y bares— la empresa estadounidense Royal Caribbean proyecta transformar playas emblemáticas en destinos de recreación masiva.

(Foto: Profepa)

El proyecto ha reabierto un debate crucial sobre los costos sociales y ecológicos que podría acarrear una expansión acelerada del turismo en esa zona, por lo que ha generado alarma entre habitantes y organizaciones ambientales.

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Anteriormente, Greenpeace ya había denunciado que “la propia Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) reconoce impactos severos, como la pérdida de vegetación costera, afectaciones a manglares protegidos por la ley y la reducción permanente de hábitats para fauna silvestre", los cuales, “la empresa los clasifica como permanentes, irreversibles, acumulativos y sinérgicos“.

Frente a este panorama, organizaciones y habitantes de Mahahual y el Caribe mexicano, bastante afectado ya por anteriores proyectos turísticos exigen una evaluación ambiental exhaustiva, transparente y con verdadera participación ciudadana, que ponga freno a proyectos que amenacen manglares, arrecifes y el acceso público a las playas.

Profepa canceló este megaproyecto en enero

En enero de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) implementó una clausura total debido a la ausencia de autorización federal en materia de protección ambiental requerida para la realización de las obras.

Profepa detectó que se estaban ejecutando trabajos y actividades sin contar con la indispensable autorización de impacto ambiental, un requisito legal para todo proyecto que tenga la posibilidad de afectar ecosistemas, particularmente en zonas costeras.

La autoridad ambiental subrayó que la suspensión es temporal mientras se verifican las condiciones y el cumplimiento normativo, y enfatizó que seguirá vigilando que los desarrollos turísticos cumplan con la legislación vigente para evitar daños ambientales.

Semarnat revisa el proyecto y decidirá si sigue o no

Actualmente, el proyecto Perfect Day en Mahahual se encuentra en el momento decisivo de su evaluación ambiental. La Semarnat analiza la información técnica entregada por la empresa, así como las preocupaciones expuestas por la ciudadanía y especialistas sobre el impacto en la región.

Desde el 23 de marzo de 2026, cuando concluyó la consulta pública, el expediente pasó a la etapa de revisión final. Ahora, la autoridad debe determinar si autoriza el proyecto, lo condiciona a medidas de mitigación ambiental o lo rechaza por los riesgos señalados.

De acuerdo a una explicación publicada por Greenpeace, al finalizar este análisis, Semarnat puede emitir tres tipos de resolución: 1) Autorización del proyecto, 2) Autorización condicionada, con medidas obligatorias de mitigación y 3) Negativa, si los impactos ambientales son demasiado altos o no pueden compensarse

La organización ambiental puntualiza que algunos de los riesgos que significan para la zona son:

  • La transformación de zonas costeras sensibles
  • Posibles afectaciones a arrecifes de coral y ecosistemas marinos
  • Presión sobre manglares y selvas costeras
  • Incremento del turismo masivo en una región ya bajo estrés ambiental

La decisión de la Semarnat marcará un precedente: autorizar el proyecto significaría validar un modelo de desarrollo turístico de gran escala, mientras que una negativa enviaría una señal clara sobre la prioridad de conservar los ecosistemas y bienes públicos de Quintana Roo. Es en ese contexto que ocurrió la manifestación en el Palacio de Bellas Artes.