Todo empezó con unos manatíes en Xochimilco: “Ciencia rara en México” convierte lo desconocido de la naturaleza en conciencia ambiental colectiva

En entrevista con Infobae México, José Gotés habló sobre su proceso al escribir este libro, sobre la ansiedad que puede generar la crisis medioambiental en México y la importancia de proteger y preservar la naturaleza

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En entrevista con Infobae México, el autor de este libro invita a las acciones locales para cuidar el medio ambiente y proteger a las especies que lo habitan (Jovani Pérez / Infobae México)

En la década de los 90, el gobierno del entonces Distrito Federal introdujo en el lago de Xochimilco a unos 8 o 28 manatíes para eliminar la plaga de lirios acuáticos (provenientes del Amazonas) que estaba afectando a las especies nativas del lugar.

Aunque parecía una buena idea, resultó un total fracaso. Primero, porque los manatíes no comen lirios (a nadie se le ocurrió comprobarlo antes de trasladarlos) y segundo, porque el clima de Xochimilco es muy frío para ellos, que provienen del Caribe, por lo que, según se cuenta, los animales pasaron un muy mal rato durante el tiempo que estuvieron ahí.

No se sabe qué fue de ellos, aunque por ahí se cuenta que los mismos habitantes los hicieron carnitas. Esa es una de las historias raras y fascinantes que relata José Gotés en su libro Ciencia rara en México.

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En entrevista con Infobae México, Gotés cuenta que esta fue la historia con la que empezó todo. A partir de ahí surgió una pregunta que meses después pudo responder en su libro: “¿Qué otras cosas raras hemos hecho en este país?”.

“Roca que voltees en México, algo raro va a haber ahí”, relata José Gotés, quien a partir de esa premisa comienza a escribir Ciencia rara en México, que es un recorrido por los rincones menos explorados del país para mostrarnos especies extraordinarias, relatos científicos y comunidades que resisten a las problemáticas climáticas y sus consecuencias.

Primer plano submarino de un manatí (Trichechus manatus latirostris) (2013. DP)

El origen de Ciencia rara en México, ¿el primero de muchos libros?

México es uno de los países con mayor biodiversidad del planeta. En el interior de sus selvas, desiertos, montañas y océanos conviven criaturas diversas, plantas con historias milenarias y saberes que han pasado de generación en generación. Muchas de esas maravillas permanecen ocultas para la mayoría, pero también, cada vez más, amenazadas por la crisis ambiental en el mundo.

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José Gotés, biólogo y apasionado de hablar sobre los extraordinarios seres vivos que habitan nuestro planeta, es un comunicador científico que durante la pandemia de Covid-19 —esa que nos cambió la vida a todos— comenzó a divulgar la ciencia y la biología a través de videos en redes sociales.

A través de sus videos, donde relata este tipo de historias, surgió el deseo de transformar un archivo personal de videos y guiones en un proyecto literario dedicado a lo desconocido de la naturaleza. “La verdad es que sí fue un sueño de niño ñoño: yo siempre quise escribir un libro”, cuenta José, y comparte que, al crecer en una familia muy lectora, los libros siempre han sido vitales para él.

“Para 2023 yo ya tenía como 2 mil videos más o menos que había redactado, publicado, y ya tenía una grandísima cantidad de contenido. Vi mi archivo y dije: ‘Esto no lo puedo dejar nada más en video. Esto es un buen de cosas escritas y es un buen de investigación’”, relató.

“Yo quiero hacer el libro de qué es todo lo extraño, pero científicamente comprobado, que sucede aquí en México”, así fue como inició la aventura de José Gotés, que nos trae al presente en el que, seis meses después de comenzar a escribirlo, tiene en sus manos a su primer libro.

“Me podría aventar a decirte que tengo como el triple de información en mi computadora de lo que salió realmente en el libro. Sí hay suficiente para un Ciencia rara en México 2, 3, 4, porque sí hay mucho que contar”, reveló José Gotés, dejando abierta la posibilidad de más ediciones publicadas de este magnífico tema.

El libro tiene una historia rara por cada estado de la República. Pero hay rareza en todo México, ¿cómo elegir una sola historia para cada región? Ante esta pregunta, Gotés compartió que fue un proceso difícil, pero que inevitablemente esta selección estuvo marcada por su propia biografía y, en general, el libro es, hasta cierto punto, personal.

Ambystoma dumerilii Achoque, Ajolote de Pátzcuaro (en el vivarium del Jardín Botánico de París). (Claude Humbert. CC BY-SA 4.0)

La naturaleza está en peligro debido al cambio climático, pero podría haber una solución: acciones locales

Escribir este libro fue un reto porque hay belleza en la biodiversidad mexicana, pero es imposible olvidar que existe una crisis climática que la está afectando.

“Cuando yo empiezo con este libro, la verdad es que lo quería hacer muy divertido. A mí la naturaleza se me hace superentretenida, me fascina, me da mucha alegría. Pero mientras voy pasando por cada estado, todas las historias son como: mira este bichito superhermoso, pero que está en peligro de extinción. Mira este ecosistema, padrísimo, pero que ahorita lo están deforestando”, relata el autor sobre su experiencia al escribir el libro.

Considera que ese fue su mayor reto, enfrentarse a que la naturaleza es divertida, y más la mexicana, pero se está acabando debido a las acciones humanas que la han afectado. Es una realidad que es imposible ignorar y, al final, fue una parte central del libro.

“Mientras yo investigaba y escribía, dije: Es que hay de dos: o no lo menciono y me quedo con esta perspectiva únicamente de ‘te cuento las cosas que están bien padres’, o más bien la acepto y sí, invito a quien me lea a también sentarnos con esta incomodidad, porque la realidad, está pasando”, relató. Así es como José Gotés construyó sus historias, el relato de una naturaleza extraordinaria que hay que proteger y conservar.

En Ciencia rara en México persiste la idea de que los seres humanos son solo una especie más dentro de la naturaleza. Para José Gotés, reconocerse vulnerable frente a la naturaleza es el primer paso para entender el lugar que ocupa la humanidad en el planeta.

“Sí creo que somos supervulnerables ante la naturaleza”, admitió, al reflexionar sobre fenómenos como el cambio climático y las olas de calor que amenazan a la Ciudad de México.

La obra es una suerte de denuncia, pero también propone una perspectiva activa frente a la crisis ambiental. Gotés subraya que las grandes transformaciones empiezan en el entorno inmediato.

“Mi experiencia es que el cambio está en las comunidades locales, como lo del achoque, que es este primo del ajolote”, explicó, al mencionar cómo un grupo de monjas en Michoacán decidió preservar a la especie en vez de utilizarla para remedios tradicionales, generando un centro de conservación.

Portada del libro y su autor, José Gotés (Imágenes proporcionadas por Grupo Planeta)

La ansiedad por la crisis climática existe, se llama ecoansiedad

A lo largo de su investigación y escritura, José Gotés enfrentó una realidad que atraviesa a quienes se acercan a los problemas ambientales: la ecoansiedad. El autor reconoce que el conocimiento profundo sobre la crisis del planeta puede generar sentimientos de angustia, impotencia y tristeza.

“Lo que yo hago es, cuando me llega esta ecoansiedad, que es muy real, sí es una angustia profunda, de entrada, pues me doy espacio para sentirla. Reconozco que son cosas que me duelen y que sí me abruman, sobre todo. Luego busco con quién compartirlas. No me las quedo solo, porque yo solo no puedo contra la crisis climática”.

Gotés propone afrontar estos sentimientos a través del acompañamiento y la acción comunitaria. Compartir la preocupación con otras personas permite reducir la carga individual y, al mismo tiempo, abre la puerta a iniciativas colectivas de cuidado ambiental. “He encontrado otras personas que también lo sienten. Entonces, pues ahora sí que una pena compartida es menos. Y juntos podemos empezar a tomar acciones de impacto”.

Para el escritor, transformar la ecoansiedad en una fuerza movilizadora depende de reconocer que el cambio empieza a pequeña escala y en compañía de otros. La suma de acciones locales, asegura, puede convertirse en una respuesta global ante la crisis ecológica.

El autor invita a quienes sienten ansiedad ante los retos ambientales a buscar respuestas en sus propios barrios y comunidades. “Me salí al parque de mi colonia y descubrí que había un compostero. Resulta que en mi colonia también hay cacomixtles. Yo no sabía. Son fascinantes”, comparte lleno de felicidad.

El recorrido de José Gotés por la ciencia y la naturaleza mexicana revela una mirada honesta sobre la crisis ambiental y el papel de la divulgación. “Yo soy un animal más, soy un mamífero más, parte de la naturaleza del planeta”, sostiene. Para el autor, el conocimiento no solo se transmite, también se vive y se comparte. Para él, este libro lo define como “mi carta de amor a la naturaleza mexicana y a lo fascinante que es este país. Haber escrito este libro a mí me hace sentirme cada vez más orgulloso de ser mexicano, porque de verdad que no hay piedra que voltees y no encuentres algo fascinante”.

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