El reciente compromiso de Chingu Amiga con un mexicano ha marcado un giro en su proyecto de vida. Tras aceptar la propuesta de matrimonio en Oaxaca, la influencer surcoreana ahora anhela celebrar una boda oaxaqueña y, por primera vez, piensa en la posibilidad real de convertirse en mamá.
Ha expresado: “Aquí sí puedo”, subrayando cómo México le ofrece oportunidades que en Corea del Sur sentía inalcanzables.
Chingu Amiga desea una boda oaxaqueña y aspira a ser mamá después de comprometerse con su pareja mexicana porque, según comenta, vivir en México le ha permitido experimentar una vida menos competitiva y más enfocada en la felicidad y en los lazos familiares.
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Esto la llevó a replantear sus ideas sobre el matrimonio y la maternidad, adoptando tradiciones mexicanas y considerando ahora la maternidad como una meta posible en este país.
Detalles del compromiso de Chingu Amiga
Para Chingu Amiga, la propuesta de matrimonio representó mucho más que un simple trámite. “Pasó algo que jamás imaginé: mi Rodri me pidió matrimonio y todavía no puedo creerlo… siento que estoy viviendo un sueño”, relató.
La propuesta ocurrió en Oaxaca, durante un viaje en el que su pareja la llevó bajo el pretexto de realizar una entrevista sobre tradiciones de boda mexicanas. “Rodrigo la acompañó a Oaxaca bajo el pretexto de organizar una entrevista con una wedding planner para conocer cómo se planea una boda y cómo se hace una pedida de mano tradicional en México. Lo que Kim no sospechaba era que ella sería la protagonista del evento”.
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El compromiso fue una sorpresa organizada por Rodrigo, originario de Oaxaca, quien diseñó una auténtica calenda con músicos, bailarines y figuras tradicionales. “Me tomó completamente por sorpresa”, confesó Chingu Amiga.
Durante el evento, escuchó emocionada a su pareja decir: “Desde que te conocí esta vida ha sido una aventura, estoy feliz de estar contigo, he aprendido demasiado. Transformas mi vida de formas increíbles. Estoy agradecido contigo, con tu familia. Me siento muy amado y bendecido. Estoy muy feliz. Y creo que quiero decirte que…”.
La escena terminó con la aceptación y lágrimas de emoción de la influencer, quien describió la experiencia como “algo tan bonito, tan inesperado y tan especial. Nunca pensé que este momento llegaría así a mi vida, pero aquí estamos, viviendo uno de los días más felices que he tenido”.
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Boda oaxaqueña: el sueño cultural de la influencer
La celebración del amor entre Chingu Amiga y Rodrigo apunta a una boda oaxaqueña. La influencer expresó para la revista Quién: “Soy muy obsesionada de artesanos mexicanos… creo que voy a tener un vestido muy artesanal oaxaqueña”. Este deseo incluye honrar la artesanía local, especialmente los bordados y telares: “Me gusta mucho el trabajo hecho a mano, es una magia”.
Aún no han decidido la fecha exacta para la boda. Existen temas por definir, como el tipo de ceremonia y el presupuesto: “Rodrigo me pidió que para ahorrar un poquito necesita un poquito de tiempo”. Además, deben decidir si la ceremonia será religiosa o civil, por las diferencias en sus creencias:
“Tenemos que decidir una cosa muy importante que es de la religión, que vamos a casarnos en iglesia o no”, señaló Chingu Amiga.
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También consideran una posible celebración en Corea del Sur, aunque reconocen la dificultad de organizar dos fiestas. “Tener dos bodas es muy complicado”, destacó, sobre todo porque las bodas coreanas suelen ser costosas y de corta duración, aproximadamente 30 minutos.
Lista de decisiones clave sobre la boda:
- Definir fecha y sede principal.
- Elegir entre ceremonia religiosa o civil.
- Diseñar un vestido inspirado en la artesanía oaxaqueña.
- Considerar si habrá una segunda celebración en Corea del Sur.
Ser mamá en México: lo que Chingu Amiga valora
Hubo un tiempo en el que para Chingu Amiga formar una familia no era opción. “Yo en Corea nunca quería tener mi familia ni bebé, porque es un país… yo sufrí mucho en mi adolescencia”, reconoció. Explicó que la presión social y la intensa competencia de su juventud influyeron en esa decisión: “Era muy competitivo, siempre un niño tenía que ganar a otro niño”.
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La vida en México le mostró otro panorama. “Viendo esto dije que aquí sí puedo tener bebé”, compartió. Percibe que México ofrece un entorno menos hostil, donde se fomenta que los jóvenes persigan sus sueños y busquen la felicidad. La influencer explicó:
“Siempre tengo que tener algún material para poder ser una amiga de alguien”, aludiendo a la percepción que tenía sobre la sociedad coreana, pero en México ese estrés desaparece.
Sobre sus propios límites, expresó: “Tengo mucho miedo… me siento un poquito de límite”. Reconoce su edad y los posibles riesgos asociados al embarazo, y subraya que la decisión sobre el número de hijos ya no depende solo de ella: “Ya no es como que mi decisión… es ya dependiendo de mi suerte”.
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