Aunque en la última década México ha impulsado políticas para combatir la violencia contra la mujer, reducir la brecha laboral de género y erradicar los feminicidios, los avances en igualdad siguen siendo limitados en la vida cotidiana.
El rezago persiste en el ámbito familiar, escolar y comunitario, donde los estereotipos, las prácticas discriminatorias y la normalización de la violencia continúan reproduciéndose desde la infancia.
PUBLICIDAD
El impacto de estas carencias atraviesa generaciones, frenando el acceso efectivo a derechos, oportunidades y una convivencia libre de violencia para las infancias y juventudes del país.
En el Día de las Niñeces, el colectivo GENDES plantea que combatir el machismo desde la infancia requiere transformar la crianza y la educación emocional y sexual en casa y escuela, según el informe “Jugando a ser grandes”.
PUBLICIDAD
La organización advierte que la familia y el entorno educativo son los espacios donde se transmiten las reglas sobre cómo deben comportarse niñas y niños, y destaca que estos aprendizajes no son permanentes.
El informe identifica que la gestión emocional y la educación sexual integral son temas poco abordados en la infancia.
PUBLICIDAD
Solo el 26% de niñas, niños y adolescentes declara estar plenamente satisfecho con el comportamiento de su padre, mientras el 36% reporta no vivir con él y el 9% afirma no tener relación con su padre.
La figura paterna continúa vinculada al rol de proveedor y autoridad, aunque el 67% de niñas y niños considera que un buen papá debe ser cariñoso y el 51% desea mayor presencia y juego con el padre.
PUBLICIDAD
La corresponsabilidad doméstica y de cuidados sigue recayendo en madres y abuelas.
El informe de GENDES señala que cuando los hombres participan en tareas del hogar, su acción suele verse como “ayuda” y no como un deber compartido.
PUBLICIDAD
Desde la infancia, niñas y niños reproducen una división sexual del trabajo: ellas cuidan y preparan alimentos, ellos hacen tareas físicas. La ausencia de políticas públicas de conciliación y corresponsabilidad contribuye al abandono de niñas, niños y adolescentes en muchos hogares.
La gestión emocional y la educación sexual, tareas pendientes
El 19% de niñas, niños y adolescentes no sabe cómo manejar sentimientos negativos y el 14% carece de alguien con quien compartir sus emociones.
PUBLICIDAD
Las madres son la principal figura de confianza emocional, seguidas de amistades del mismo sexo; el padre ocupa un rol lejano.
El control emocional predomina como ideal: se exige a los hombres contener o reprimir sus emociones. El discurso familiar sobre sexualidad se centra en riesgos, omitiendo identidad, diversidad y placer.
PUBLICIDAD
El 68% de adolescentes acudiría a un adulto para resolver dudas, pero los adultos muestran incomodidad para el diálogo.
La violencia se aprende y normaliza principalmente en el hogar. El 52% de niñas y niños identifica a la familia como principal espacio de aprendizaje de la violencia y el 67% reconoce el golpe como violencia, aunque el 27% lo rechaza como tal.
PUBLICIDAD
Niños y adolescentes varones consideran la violencia “natural e inevitable” en mayor proporción que las mujeres.
Recomendaciones para transformar la crianza y la educación
GENDES recomienda generar programas de crianza positiva y medidas legislativas para la corresponsabilidad masculina, así como políticas de conciliación laboral-familiar.
El colectivo plantea la promoción y difusión de paternidades afectivas y corresponsables, atención y acompañamiento en salud mental infantil y educación sexual integral con perspectiva de género y derechos.
En el ámbito escolar, el informe urge a incluir la gestión emocional y la formación socioemocional desde la educación inicial, ampliar la educación sexual y formar a docentes en igualdad de género y diversidad sexual.
Propone incorporar prácticas para el respeto, la empatía y el reconocimiento de nuevas masculinidades.
Para los medios de comunicación, GENDES recomienda difundir historias de paternidades positivas, visibilizar nuevas masculinidades y promover debates informados sobre igualdad de género y alternativas no violentas en la convivencia.