La enfermedad del beso afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes, quienes presentan fiebre, dolor de garganta e inflamación de ganglios unas semanas después del contagio.
El nombre científico de este padecimiento es mononucleosis infecciosa y la causa principal es el virus Epstein-Barr.
El contagio se da por contacto con saliva, ya sea al besar o compartir utensilios y vasos.
La mononucleosis no suele requerir hospitalización, pero puede dejar secuelas como fatiga y bazo inflamado durante varias semanas.
De acuerdo con MedlinePlus, las complicaciones graves, como la ruptura del bazo, son poco frecuentes.
El diagnóstico se confirma con análisis de sangre y estudios serológicos que detectan anticuerpos específicos para el virus Epstein-Barr.
Síntomas, nombre científico y causa
La mononucleosis infecciosa se conoce también como fiebre ganglionar de Pfeiffer. El periodo de incubación oscila entre dos y seis semanas.
- Fiebre alta
- Dolor de garganta
- Inflamación de ganglios linfáticos (cuello y axilas)
- Cansancio extremo o fatiga
- Dolor de cabeza
- Aumento del tamaño del bazo
- Erupción en la piel
- Dolor muscular
- Pérdida de apetito
- Malestar general
- En algunos casos, hepatitis leve o dolor abdominal
El virus responsable es el Epstein-Barr, aunque en menor frecuencia la infección puede deberse a citomegalovirus.
La enfermedad es más común entre los 4 y 25 años.
La transmisión se produce por contacto directo con saliva infectada.
El virus puede permanecer latente y reactivarse, permitiendo que una persona siga transmitiendo la infección meses después de haber tenido síntomas.
Medidas de prevención y recomendaciones
No existe vacuna para prevenir la mononucleosis, pero es fundamental evitar compartir alimentos, bebidas, cubiertos o cualquier objeto que tenga contacto con la saliva de una persona infectada.
Se recomienda el lavado frecuente de manos y abstenerse de besar o tener contacto cercano con alguien que tenga síntomas.
El virus puede permanecer en la saliva por meses, por lo que la precaución debe mantenerse incluso después de que desaparezca la fiebre.
El tratamiento es sintomático: reposo, hidratación y medicamentos para aliviar dolor y fiebre. Los médicos recomiendan evitar deportes de contacto si el bazo está inflamado, para reducir el riesgo de ruptura. En caso de dolor agudo en el abdomen, se debe buscar atención médica inmediata.