El asesinato de dos integrantes de la producción de Sin senos sí hay paraíso en Bogotá encendió las alarmas en la industria audiovisual latinoamericana y provocó una reacción inmediata en México. La Asociación Nacional de Actores (ANDA) lanzó un posicionamiento contundente en el que exige garantías de seguridad para actores y trabajadores en sets de filmación.
Rodaje suspendido tras ataque mortal
El ataque ocurrió el sábado 18 de abril en el barrio Los Laches, en el centro de Bogotá, durante la grabación de la cuarta temporada. Las víctimas fueron identificadas como Nicolás Francisco Perdomo, productor de transporte, y Henry Alberto Benavides Cárdenas, conductor de la producción.
De acuerdo con reportes oficiales, un hombre de 24 años atacó con arma blanca a miembros del equipo. El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, Giovanni Cristancho, explicó: “En vía pública se presentó un hecho donde un hombre, sin mediar palabra, agrede con arma corto punzante a un ciudadano… Lamentablemente, de este hecho resultó herida una persona y tres fallecidas, entre esas el agresor”.
Tras el incidente, Telemundo Studios y TIS Studios decidieron suspender las grabaciones previstas para el lunes 20 de abril como señal de duelo y ante el impacto emocional en el equipo. La medida afectó a ambos grupos de rodaje, aunque solo uno se encontraba en la zona del ataque.
ANDA denuncia precariedad y exige cambios
Desde México, la ANDA calificó el hecho como una muestra de la falta de protocolos de seguridad en la región. En su comunicado, el sindicato señaló: “Este trágico suceso… no puede ni debe ser analizado como un hecho aislado… evidencia de manera dolorosa la grave precariedad y la ausencia de protocolos de seguridad fílmica adecuados en la región”.
El organismo también criticó la elección de locaciones de alto riesgo sin supervisión sindical.
“Resulta inadmisible que las producciones continúen operando en locaciones de alto riesgo sin la debida supervisión de los sindicatos locales”, advirtió.
Además, la ANDA respaldó las alertas previas emitidas por la Asociación Colombiana de Actores (ACA), que ya había advertido sobre la peligrosidad de la zona.
Exigencias a productoras y autoridades
El sindicato mexicano lanzó una serie de exigencias dirigidas a productores y autoridades. Entre ellas, garantizar condiciones dignas de trabajo, seguros de vida y gastos médicos para todo el personal, así como el cumplimiento de estándares internacionales de seguridad.
También cuestionó lo que calificó como una “doble moral” empresarial: “No toleraremos que en Latinoamérica se aplique una política de ‘doble moral’… donde la ausencia de fiscalización estatal se traduzca en la ausencia de derechos y protección”.
En paralelo, pidió respaldo legal para quienes intervinieron en el ataque: “Exige… que se otorgue toda la defensa y asesoría legal necesaria a las personas trabajadoras que… enfrentaron heroicamente el peligro”.
El caso ha generado indignación y reabre el debate sobre las condiciones laborales en producciones internacionales. La ANDA cerró su posicionamiento con una consigna que resume el sentir del gremio: “SIN SINDICATOS, NO HAY PARAÍSO”.
La investigación continúa en Colombia, mientras la industria enfrenta una presión creciente para priorizar la seguridad sobre cualquier calendario de rodaje.