La presidenta Claudia Sheinbaum no dejó pasar la oportunidad. Cuestionada este lunes en su conferencia matutina sobre el encendido discurso que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pronunció días antes en la cumbre progresista de Barcelona, la mandataria mexicana respondió sin titubeos y con una definición que rápidamente se convirtió en el momento más comentado de la mañana.
“Pues coincidimos. La derecha es el odio. La derecha es la discriminación. La derecha es el clasismo, el racismo. La derecha es la represión”, afirmó Sheinbaum ante los medios de comunicación.
El mensaje de Sánchez que detonó el debate
El contexto es la IV cumbre “En defensa de la democracia”, celebrada el pasado 18 de abril en Barcelona, donde más de 5,000 representantes y líderes de partidos progresistas de todo el mundo se reunieron bajo la consigna de hacer frente a la ola reaccionaria global.
En ese foro, Sánchez lanzó una frase que resonó en toda la región: “No gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo se acaba”, en referencia a la ultraderecha y la derecha. El presidente español también defendió la regularización de migrantes y remató con una declaración de principios: “España es hija de la migración y no va a ser madre de la xenofobia”.
Por su parte, el presidente brasileño Lula da Silva señaló en el mismo foro que la extrema derecha mundial “se ha aprovechado del malestar de la población inventando mentiras” sobre migrantes, mujeres y minorías.
Libertad con bienestar: la contrapropuesta de Sheinbaum
Más allá de la crítica, la presidenta mexicana construyó un argumento. Frente a lo que describió como “la libertad de unos cuantos” que predica la derecha, Sheinbaum contrapuso una visión distinta:
- “La libertad con bienestar. Porque si no hay bienestar, no se puede hablar de libertad.”
- “Cuando no hay acceso a la educación, ¿cuál libertad?”
- “Cuando no hay acceso a la salud, no se puede hablar de libertad.”
Sheinbaum acusó a los gobiernos de derecha de sostener que la educación y la salud “deben ser una mercancía, no un derecho”, y enmarcó la diferencia entre ambos proyectos políticos como la elección entre el odio y la solidaridad, entre la exclusión y la fraternidad.
“Somos gobiernos del pueblo”: la cita de Lincoln
Para cerrar su posicionamiento, la presidenta recurrió a una citetomando la definición de democracia de Abraham Lincoln —gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo—, Sheinbaum trazó la línea que, en su visión, separa a los gobiernos de la transformación de lo que llamó “los gobiernos de la élite, por la élite y para las élites”.
Destacó que en México este modelo “tiene una gran aceptación”, precisamente porque, dijo, representa los valores del pueblo frente a los intereses de unos pocos.