A partir de 2026, una parte de los trabajadores del sector público enfrentará un cambio relevante en sus prestaciones. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló en enero una reforma que reducirá el aguinaldo para nuevos jubilados del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado en Zacatecas (ISSSTEZAC), lo que ha generado inquietud entre quienes están próximos al retiro.
Qué pensionados recibirán solo la mitad del aguinaldo
El ajuste deriva de la modificación al artículo 74 de la ley del ISSSTEZAC. Con siete votos a favor, el máximo tribunal determinó que la medida es constitucional y no vulnera derechos fundamentales. Como resultado, quienes se jubilen bajo este esquema a partir de 2026 recibirán 30 días de aguinaldo, en lugar de los 60 que se otorgaban previamente.
Este recorte del 50% impacta de forma directa a la nueva generación de pensionados. En contraste, las personas que ya forman parte del padrón de jubilados conservarán su prestación completa sin cambios. La diferencia marca una línea clara entre quienes ya adquirieron el derecho y quienes se retiren bajo el nuevo marco legal.
El contexto económico añade presión al tema. La reducción llega en un escenario donde la inflación ha afectado el poder adquisitivo, lo que convierte al aguinaldo en un ingreso clave para miles de familias.
¿Qué pasará con las pensiones “doradas” del ISSSTE a nivel nacional?
El debate sobre pensiones en el país no se limita al caso de Zacatecas. A nivel federal, la SCJN también analiza los llamados recortes a las “pensiones doradas” del ISSSTE, un tema que sigue sin resolución definitiva.
El tribunal emitió el acuerdo general número 3/2026, con el que decidió aplazar la resolución de amparos relacionados con pensiones que “superan el tope legal permitido”. Esto implica que los juicios en curso “permanecerán sin sentencia definitiva” hasta que el Pleno establezca un criterio único.
La Corte explicó que la medida busca “evitar el dictado de sentencias contradictorias o contrarias al criterio que establezca la Corte”. Con ello, pretende dar certeza jurídica tanto a pensionados como a autoridades.
Las llamadas pensiones doradas corresponden a esquemas anteriores o condiciones especiales que permiten montos superiores a los límites actuales. Estas se vinculan, en muchos casos, al régimen del Artículo Décimo Transitorio, que calcula la pensión con base en el último salario y la antigüedad.
El ISSSTE y autoridades federales han impulsado revisiones a estos pagos. Argumentan que representan un riesgo para la viabilidad financiera del sistema. Por su parte, beneficiarios han promovido amparos bajo el argumento de derechos adquiridos.
La SCJN ya ha dejado claro en resoluciones previas que no es posible cambiar de régimen una vez elegido, lo que refuerza la rigidez del sistema pensionario.
Incertidumbre en el sistema de pensiones
El aplazamiento de los amparos mantiene en pausa cualquier modificación a las pensiones señaladas. Por ahora, estos pagos continuarán sin cambios hasta que el máximo tribunal fije una postura definitiva.
En paralelo, el caso del ISSSTEZAC marca un precedente que podría influir en futuros ajustes a prestaciones. La decisión de la Corte abre la puerta a reformas que modifiquen beneficios para nuevas generaciones, sin afectar derechos previamente adquiridos.
El panorama deja dos certezas: los actuales pensionados mantienen sus condiciones, mientras que quienes se jubilen en los próximos años deberán adaptarse a reglas más estrictas en un sistema que busca equilibrio financiero.