Un acuerdo firmado entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) garantizará la electrificación de la Sierra Tarahumara, beneficiando a más de 28 mil personas en Chihuahua. Esta alianza busca transformar vidas en una de las regiones indígenas más aisladas del país y responde al objetivo de reducir la brecha histórica en servicios básicos.
El convenio, formalizado a mediados de marzo de 2026, contempla una inversión total superior a 669,69 millones de pesos, de los cuales el INPI destinará 100 millones de pesos, equivalentes al 15% del monto acordado. El resto de los recursos será gestionado por la CFE a través del Fondo de Servicio Universal Energético (FSUE), que administra la Secretaría de Energía (SENER).
Un esfuerzo conjunto por la electrificación de la Sierra Tarahumara
La CFE y el INPI se comprometieron, a través del Convenio Marco de Colaboración, a ejecutar 918 proyectos de electrificación en la Sierra Tarahumara. De estos, 808 serán mediante sistemas solares y 110 a través de extensiones de red. Está prevista además la construcción de 10 líneas de distribución en zonas con difícil acceso geográfico.
El objetivo principal del convenio es saldar una deuda histórica con los pueblos originarios, llevando energía eléctrica a localidades que han sufrido aislamiento energético durante décadas por la compleja orografía de la región. Este esfuerzo forma parte del Plan de Justicia para la Sierra Tarahumara y busca una transformación significativa en la calidad de vida de las familias indígenas.
Impacto social y económico esperado en comunidades indígenas
De acuerdo con el comunicado oficial, la llegada de la electrificación a más de 28 mil 480 personas representa mucho más que infraestructura: aporta acceso real a servicios de salud, educación y desarrollo económico. “La ejecución de estas obras no solo representa la instalación de postes, cableado o paneles solares; significa el acceso real a la salud, la educación y el desarrollo económico”, destaca la CFE.
La iniciativa refrenda el compromiso de ambas instituciones para garantizar la inclusión energética con un enfoque sostenible, al tiempo que contribuye a mitigar las desigualdades históricas que afectan a la Sierra Tarahumara.
Recursos y actores involucrados
La inversión conjunta proviene de dos fuentes clave: 100 millones de pesos del INPI y el resto se canaliza a través del FSUE, bajo la administración de la SENER. Con este financiamiento, se busca lograr un impacto directo en la vida de miles de familias indígenas en Chihuahua, a través de la instalación de infraestructura eléctrica adaptada a los retos geográficos de la zona.
El convenio también contempla que el acceso a la energía eléctrica se proporcione de manera sostenible y responsable, asegurando así que los resultados sean duraderos y contribuyan al desarrollo y bienestar de las comunidades indígenas.
Compromiso de largo plazo
Mediante este acuerdo, firmado a mediados de marzo de 2026, la CFE y el INPI reiteran su determinación de impulsar el desarrollo y el bienestar en la Sierra Tarahumara. La electrificación constituye una herramienta esencial que abre oportunidades en salud, educación y economía para los pueblos originarios, transformando la vida de las comunidades que por décadas permanecieron aisladas energéticamente.