Desde temprana edad, Angélica Mirian Montero Popocatl, alumna de segundo semestre del CCH Azcapotzalco, de la UNAM, mostró una inclinación natural hacia el mundo del automovilismo, un interés que, lejos de ser cuestionado, fue respaldado en su entorno familiar pese a tratarse de un ámbito históricamente dominado por hombres.
Ese entusiasmo y dedicación la llevaron a obtener el primer lugar en el concurso internacional Recover E, una competencia organizada por la escudería Envision Racing, enfocada en promover la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental entre jóvenes de todo el mundo.
Un proyecto con impacto ambiental
El certamen Recover E reta a estudiantes a construir modelos a escala de vehículos tipo Fórmula E utilizando materiales reciclados, fomentando así la creatividad y la conciencia ecológica. En este contexto, Angélica desarrolló una réplica destacada por su ingenio y compromiso con el medio ambiente.
Con la asesoría de su hermano, la estudiante inició el diseño y ensamblaje de su proyecto, enfrentando desafíos técnicos y creativos que logró superar con disciplina y entusiasmo. Su propuesta no solo cumplió con los criterios del concurso, sino que también destacó por su enfoque en el aprovechamiento de residuos electrónicos, lo que reforzó su mensaje de sostenibilidad.
Un triunfo que inspire a más mujeres
Tras obtener el reconocimiento internacional, Angélica subrayó la importancia de su logro como un impulso colectivo para las mujeres interesadas en la ciencia y la ingeniería.
“Que haya ganado significa que todas las mujeres ganamos en esto; se pueden impulsar a niñas que quieran seguir con el ambientalismo o con la ingeniería automotriz. Realmente sí se puede lograr algo si en verdad quieren”, expresó la joven unviersitaria.
Su mensaje resuena en un contexto donde la participación femenina en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) continúa siendo un reto, por lo que su historia representa un ejemplo de perseverancia y cambio de paradigmas.
Metas ambiciosas: medicina e ingeniería
Más allá de su éxito en el automovilismo sostenible, Angélica tiene objetivos claros y multidisciplinarios. Entre sus planes a futuro destaca estudiar medicina, especializarse en neurocirugía y, al mismo tiempo, mantener su vínculo con la ingeniería automotriz.
“El objetivo de estudiar medicina es contribuir tanto a la salud de las personas como al cuidado del medio ambiente, ya que los problemas ambientales afectan directamente al bienestar humano. Me gustaría generar un impacto integral”, señaló.
Esta visión refleja una perspectiva innovadora en la que convergen la salud, la tecnología y el medio ambiente, áreas cada vez más interrelacionadas en el mundo contemporáneo.
Impulso a la conciencia ecológica desde la educación
En paralelo a sus aspiraciones académicas, Angélica ha comenzado a involucrarse activamente en iniciativas ecológicas dentro de su comunidad escolar. En meses recientes, ha sostenido conversaciones con la directora del CCH Azcapotzalco, Martha Patricia López Abundio, con el objetivo de promover proyectos ambientales.
Entre las propuestas destacan campañas de siembra y cuidado de árboles, así como actividades que fomenten la conciencia ambiental entre los estudiantes, reforzando la importancia de la educación como motor de cambio social.
El logro de Angélica Montero no solo posiciona a México en el ámbito internacional de la innovación sostenible, sino que también evidencia el potencial de las nuevas generaciones para enfrentar los desafíos ambientales y tecnológicos del futuro.
Su historia demuestra que, con apoyo, disciplina y visión, es posible romper estereotipos y abrir camino en sectores tradicionalmente excluyentes, al tiempo que se contribuye a la construcción de un mundo más sustentable.