La noche del 8 de abril en el sector habitacional Urbi Villas del Cedro de Gómez Palacio, en el estado de Durango, un ataque armado dejó como saldo la muerte de un menor de siete años y una mujer gravemente herida, lo que provocó una movilización de autoridades de los tres niveles de gobierno.
El ataque ocurrió cerca de las 22:30 horas en el cruce de las calles Eucalipto y Del Poniente. De acuerdo con los primeros testimonios recabados por las autoridades, dos sujetos a bordo de una motocicleta dispararon de manera directa contra las víctimas mientras caminaban por la zona. Después de los disparos, los agresores huyeron con rumbo desconocido, aprovechando la oscuridad.
Paramédicos de la Cruz Roja Mexicana confirmaron en el lugar el fallecimiento del menor, quien recibió un disparo en el cráneo. La mujer herida, identificada como Cintia “N”, de 37 años, presentó un impacto de bala en la pierna derecha y fue trasladada de urgencia a un hospital local. Su estado de salud se reportó como reservado.
Dos atacantes en motocicleta dispararon directamente contra sus víctimas
Según los datos recopilados, los agresores actuaron de forma directa y aprovecharon la falta de iluminación para escapar. Tras el reporte al 911, elementos de la Seguridad Pública Municipal, la Unidad de Reacción Inmediata, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano llegaron al sitio para resguardar la zona.
El coronel Omar León Arroyo, titular del Mando Especial de la Laguna, se presentó personalmente para coordinar las acciones de seguridad y supervisar el levantamiento de evidencias. Personal de la Vicefiscalía General del Estado de Durango y Servicios Periciales ordenaron el traslado del cuerpo del menor al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
Las autoridades mantienen bajo reserva el móvil del crimen
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre el motivo del ataque ni la identidad de los responsables. Se espera el comunicado oficial que aclare las circunstancias del crimen.
El ataque en el sector Urbi Villas del Cedro se suma a una serie de hechos violentos en la región lagunera. Los primeros reportes señalan que los responsables aprovecharon la oscuridad y la falta de vigilancia en la zona para atacar y huir sin ser identificados.