La polémica en torno a Julio Scherer Ibarra escaló este martes luego de que su hijo, Julio Scherer Pareyon, calificara como una “maniobra vulgar y servil” los cuestionamientos planteados en la conferencia matutina sobre un presunto tráfico de influencias.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó del exfuncionario y ordenó investigar los contratos señalados.
Reacción de Scherer Pareyon: acusa campaña de intrigas
A través de redes sociales, Scherer Pareyon rechazó la forma en que se abordó el tema durante la conferencia presidencial y atribuyó el señalamiento a una estrategia política.
“No fue una pregunta: fue una maniobra. Vulgar, servil, distante del periodismo”, escribió. Además, sostuvo que el cuestionamiento provino de “un personero” de Jesús Ramírez Cuevas, lo que, a su juicio, confirma una “campaña de intrigas” contra su familia.
El pronunciamiento coincidió con el aniversario del nacimiento de Julio Scherer García, lo que el propio Pareyon subrayó como un elemento simbólico en su crítica.
Señalamientos en la mañanera: contratos y presunta influencia
Durante la conferencia, un reportero expuso un caso en el que un despacho de abogados vinculado a Scherer Ibarra habría ofrecido servicios de gestoría a una empresa proveedora de vehículos pesados para la Secretaría de la Defensa Nacional.
Según la exposición, la firma habría prometido facilitar trámites para la asignación de contratos; sin embargo, la licitación se habría resuelto por criterios de competitividad económica.
También se mencionó un presunto conflicto entre particulares, en el que se habrían retirado recursos millonarios pese a medidas judiciales de protección.
El cuestionamiento central planteado a la presidenta fue si el exconsejero jurídico mantiene influencia en el actual gobierno o en el Poder Judicial.
Sheinbaum se deslinda y ordena investigación
En respuesta, la presidenta fue enfática al negar cualquier vínculo o influencia del exfuncionario en su administración.
“No veo a Julio Scherer desde que entré al Gobierno de la República”, afirmó.
Añadió que ninguna persona cercana —familiares, amigos o conocidos— tiene injerencia en la asignación de contratos públicos.
Asimismo, instruyó a la Secretaría Anticorrupción a investigar el caso y esclarecer los hechos en el corto plazo.
“Nosotros no toleramos la corrupción, eso tiene que quedar muy claro, y no hay impunidad”, sostuvo.
Trayectoria de Scherer Ibarra en la 4T
El nombre de Scherer Ibarra ha sido recurrente en la vida política reciente debido a su cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, de quien fue consejero jurídico entre 2018 y 2021.
- Su papel dentro del gobierno incluyó funciones clave en la estrategia legal de la llamada Cuarta Transformación, así como participación en procesos políticos desde años previos.
- Fue parte del equipo jurídico que denunció el presunto fraude electoral de 2006Coordinó estructuras políticas en la campaña presidencial de 2018
- Encabezó la Consejería Jurídica durante los primeros años del sexenio
- Renunció al cargo en 2021 para reincorporarse a la práctica privada
Tras su salida, ha mantenido presencia pública a través de publicaciones y posicionamientos políticos.
Libro y reaparición pública: “Ni venganza ni perdón”
En 2026, Scherer Ibarra volvió al debate público con la publicación de Ni venganza ni perdón, un libro en el que relata episodios internos del gobierno y lanza críticas a figuras del oficialismo.
El texto ha generado tensiones dentro del entorno político, al incluir señalamientos contra actores relevantes del movimiento gobernante.
La presidenta ha evitado profundizar en su contenido y ha señalado que, en caso de existir denuncias, deben presentarse ante las autoridades correspondientes.
Un caso que escala en el debate político
El episodio refleja tensiones entre exfuncionarios, actores del actual gobierno y el entorno mediático.
Mientras la presidencia insiste en una política de cero influencia en contrataciones, la respuesta de la familia Scherer apunta a una disputa que trasciende lo administrativo y se instala en el terreno político.
La investigación anunciada será clave para determinar si existen irregularidades en los contratos señalados o si se trata, como sostiene Scherer Pareyon, de una estrategia de desacreditación.