Personal del Gobierno de la Ciudad de México retiró las fichas de búsqueda de personas desaparecidas que habían sido colocadas en las instalaciones del Tren Ligero, ubicado en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, en una jornada que estuvo marcada por múltiples manifestaciones sociales en distintos puntos de la capital.
Justo cuando miles de aficionados se congregaban para presenciar el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal, evento con el que se celebró la reinauguración del icónico inmueble deportivo.
Un día de protestas en torno al estadio
La jornada estuvo cargada de tensión social. Horas antes del partido amistoso entre México y Portugal, que sirvió como evento inaugural de la renovada sede mundialista, colectivos de familiares de desaparecidos protestaron en los alrededores del inmueble.
Entre ellos, Brenda María Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela, joven desaparecido desde el 25 de marzo de 2025 en la Zona Dorada de Mazatlán, quien encabezó una manifestación frente a la escultura “El Sol Rojo” de Alexander Calder exigiendo justicia y visibilidad para los miles de casos sin resolver en el país.
La organización Mexicanos al Grito de Paz colgó mantas en avenidas principales con mensajes contundentes como: “Se necesitan dos estadios aztecas para que quepan los desaparecidos”, mientras otras lonas demandaban: “Regresen a Carlos Emilio” y “Despierta Mazatlán, también están desapareciendo los tuyos”.
La capital también se sumó al movimiento ‘No Kings’
En paralelo, y pese a la saturación vial provocada por el evento deportivo, decenas de grupos marcharon desde el Ángel de la Independencia hacia el Palacio de Bellas Artes para sumarse a la tercera jornada del movimiento ‘No Kings’, que se replica en más de 3 mil 300 puntos de Estados Unidos contra las políticas migratorias.
Manifestantes mexicanos y estadounidenses denunciaron los operativos del ICE, que han resultado en la detención de más de 177 mil mexicanos y la muerte de al menos 14 de ellos bajo custodia.
El gesto que no pasó desapercibido
En ese contexto de movilización ciudadana, la decisión de retirar las fichas de desaparecidos colocadas en el Tren Ligero generó indignación. Para los colectivos presentes, el acto simboliza exactamente lo que denuncian: que las autoridades priorizan la imagen del gran evento sobre el reclamo de miles de familias que llevan meses, o años, buscando a sus seres queridos.
La jornada dejó una imagen clara: mientras la ciudad celebraba el regreso del fútbol a su estadio más icónico, otra parte de ella salió a las calles a recordar que hay una crisis de desapariciones que no puede borrarse de las paredes ni ignorarse con un partido.