La Secretaría de Salud impulsa políticas públicas con enfoque multisectorial orientadas a crear un entorno alimentario más saludable para niñas, niños y adolescentes, informó Mishel Unar Munguía, jefa del Departamento de Nutrición Materna, del Niño y del Adolescente en el Centro de Investigación en Nutrición y Salud (CINyS) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
El éxito de estas estrategias dependerá de un monitoreo permanente de las políticas, según expuso Unar Munguía en su ponencia “Estrategias de prevención e impacto del costo de la obesidad infantil”.
La especialista subrayó que la prevención de la obesidad infantil constituye tanto una inversión para la mejora de la salud de la población como una medida capaz de producir beneficios económicos sostenidos para el país, de acuerdo con la evidencia presentada.
¿Cuáles son las estrategias para combatir la obesidad en México?
Entre las principales acciones implementadas se contemplan medidas orientadas a combatir el sobrepeso y la obesidad en la población infantil y adolescente.
Unar Munguía advirtió que los menores con sobrepeso u obesidad presentan mayor riesgo de desarrollar hipertensión, colesterol elevado, diabetes tipo 2, asma y trastornos articulares desde edades tempranas, además de un incremento en la vulnerabilidad a problemas mentales como ansiedad, depresión, acoso y estigmatización relacionados con el peso, según reiteró la representante del CINyS-INSP.
Entre las estrategias que destacan se encuentran:
- La Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible
- Las nuevas Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la población mexicana
- La Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia (ENAPI) y la Estrategia de Desaceleración del Sobrepeso y la Obesidad en México
- Lineamientos que restringen la venta de productos no saludables en escuelas
- La Estrategia Vive Saludable, Vive Feliz
- La especialista explicó que estas estrategias tienen un enfoque multisectorial que articula acciones en los ámbitos fiscal, comercial, educativo y de salud materno-infantil, con el objetivo de transformar los entornos en los que crecen niñas y niños y facilitar decisiones de vida más saludables desde los primeros años
Obesidad, relacionada a la principal causa de muerte en los mexicanos
Las primeras cinco causas de defunción a nivel nacional fueron las enfermedades del corazón, la diabetes mellitus, los tumores malignos, las enfermedades del hígado y los accidentes.
La obesidad representa uno de los retos de salud pública más importantes en México. Esta condición ha registrado un incremento sostenido en el país, fenómeno que no puede atribuirse únicamente a los cambios recientes en dieta o hábitos de vida.
Las investigaciones apuntan a una base genética que eleva la predisposición a la obesidad; este factor se combina con el denominado entorno obesogénico: acceso masivo a alimentos ultraprocesados, mayor consumo de productos con alta densidad calórica, sedentarismo y altos niveles de estrés.
El origen de esta enfermedad implica una convergencia entre la herencia genética, las condiciones ambientales y los mecanismos biológicos que regulan el peso corporal.
En la población mexicana se han identificado cientos de variantes genéticas que afectan la función de genes fundamentales para el metabolismo y la homeostasis energética, de acuerdo con la Dra. Lorena Orozco, investigadora emérita y líder del Laboratorio de Inmunogenómica y Enfermedades Metabólicas del Instituto Nacional de Medicina Genómica.