Dos policías municipales de Tijuana, acusados de torturar y violar con un pado de escoba a un ciudadano en abril del 2022 en Playas de Tijuana, se entregaron el pasado martes ante un juzgado.
Se trata de los agentes Abel López Martínez y Juan Leyva González, quienes contaban con una orden de aprehensión activa por los delitos de abuso de autoridad y violación; ambos fueron internados en el Centro de Reinserción Social de Tijuana (Cereso).
Tortura, robo con violencia, violación impropia agravada, abuso de autoridad en la variante de privación ilegal de la libertad y homicidio calificado cometido con ventaja y alevosía son los delitos de los que se les señala a ambos agentes.
El caso por el que se les acusa es el que sufrió un ciudadano de nombre Carlos Damásio López. De acuerdo con medios locales, el 27 de abril de 2022, los agentes municipales Abel López Martínez, Juan Leyva González, Heriberto Gómez Chavarría y Francisco Javier Martínez Pérez, miembros de la unidad canina (K-9), llegaron a una tienda con máquinas tragamonedas e increparon a un ciudadano de 50 años de edad. Le preguntaron quién era el encargado, sin embargo, este no se encontraba.
Los policías, entonces, preguntaron al sujeto sobre quién era la persona que vendía drogas en el sitio, pero el hombre dijo que no sabía. Por ello, los policías lo golpearon para obtener la información que requerían. Al no lograrlo, lo obligaron a desnudarse de la cintura para abajo, lo hicieron inclinarse de espaldas a ellos y uno de los agentes tomó un palo de escoba, lo llenó de gel antibacterial y lo introdujo en más de una ocasión por el recto del hombre, de acuerdo con testigos del hecho.
El 3 de mayo de ese año, la víctima ingresó de urgencia al Hospital General de Tijuana donde se le practicaron cinco operaciones para contener la infección interna y recuperar parte del intestino y órganos dañados. Sin embargo, el 18 de mayo, el cuerpo de Carlos no resistió y falleció.
El reporte médico forense reveló que la causa de muerte había sido choque séptico, derivado de la severa infección y lesiones provocadas por el ataque de los elementos policiacos.