El Instituto Nacional Electoral (INE) puso sobre la mesa una propuesta que podría transformar la información visible en la Credencial para Votar, el documento oficial de identificación más utilizado en México.
Según lo aprobado por la Comisión del Registro Federal de Electores, el proyecto contempla que los ciudadanos puedan decidir si en su credencial aparece su género identificado como hombre, mujer o no binario, conforme a su autopercepción.
La medida busca que, por primera vez, los datos sobre identidad de género y autoidentificación indígena o afromexicana puedan figurar en el documento, reforzando el carácter libre y voluntario de esta información.
El proceso de actualización de la credencial forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar los estándares de identificación, conforme a lo informado por la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores.
Las propuestas incluyen que toda persona, al tramitar o renovar la Credencial para Votar, pueda elegir la inclusión de datos sobre su identidad de género, ya sea masculino, femenino o no binario, así como su pertenencia a un pueblo indígena o comunidad afromexicana, si así lo manifiesta de manera consciente y voluntaria. Esta información tendría un carácter declarativo y opcional, similar a la actual decisión de agregar o no el domicilio en la credencial.
Durante la sesión en la que se discutió el proyecto, las autoridades del INE analizaron también la posibilidad de agregar un distintivo de discapacidad, así como una leyenda que aborde la donación de órganos.
Además, se consideró la viabilidad de que los nuevos campos de información puedan reflejarse en el sistema braille, facilitando el acceso de personas con discapacidad visual a la información relevante de su identificación electoral.
La Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores destacó que la integración de estos datos requiere la valoración técnica y jurídica de diversas instituciones del Estado mexicano. Se subrayó la necesidad de solicitar la opinión de organismos especializados, como entidades del sector salud, así como de instituciones que trabajan por los derechos de grupos vulnerables.
El objetivo es garantizar que la implementación de estos elementos en la Credencial para Votar sea viable y respete los principios legales y de protección de datos personales.
En este contexto, el INE busca que la actualización de la credencial no solo fortalezca la seguridad y funcionalidad del documento, sino también su inclusión y representatividad.
El proyecto considera que el respeto a la identidad de género y la autoidentificación étnica son derechos que deben poder reflejarse en los documentos oficiales de manera voluntaria y sin condiciones. Según cifras oficiales, más de 96 millones de personas cuentan con credencial para votar, lo que convierte a este documento en el principal medio de identificación en México.
Además de los cambios propuestos, la Comisión de Registro Federal de Electores revisó la posibilidad de incorporar otros elementos de accesibilidad y protección de derechos humanos, como la impresión en braille y el distintivo de discapacidad, para asegurar que la credencial sea un instrumento útil para toda la población.
La presidenta de la Comisión, Carla Humphrey Jordan, recalcó que el nuevo modelo de credencial 2026-2031 busca responder a las necesidades de la población y alinearse con estándares internacionales de seguridad y respeto a los derechos humanos.
Las próximas etapas del proceso contemplan la consulta y el análisis de la factibilidad técnica y legal por parte de otras áreas del INE y de organismos externos.
De aprobarse por el Consejo General del INE, estos cambios se verían reflejados en las nuevas credenciales que se expedirán a partir de 2026, consolidando un documento más inclusivo y representativo para la ciudadanía mexicana.