Entre las cenizas de una parrilla ubicada en el exterior de una cabaña en Tapalpa, Jalisco, aparecieron dos pequeñas fotografías de mujeres jóvenes. El hallazgo fue realizado por la periodista independiente Katarina Szulc durante una visita al complejo donde días antes fuerzas federales realizaron el operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las imágenes, tamaño pasaporte, estaban entre la ceniza del asador y aparentemente habían sido arrojadas allí sin ser quemadas por completo, lo que abrió nuevas interrogantes sobre su origen y sobre la posible identidad de las mujeres.
¿Qué se sabe del hallazgo?
La periodista documentó el momento en un video difundido en sus redes sociales, donde narra cómo, al explorar la zona de asadores del rancho, encontró entre la ceniza las imágenes que no lograron a quemarse.
Szulc explicó que decidió no mostrar el rostro completo de las mujeres por respeto y ante la posibilidad de que pudieran estar desaparecidas o ser víctimas de algún hecho violento.
“No voy a publicarlos porque no sé qué les pasó a estas mujeres y preferiría no correr el riesgo de traumatizar a sus familias si de hecho sucediera algo siniestro”, relató.
Szulc subrayó que ni los investigadores ni los operadores especiales detectaron las fotos durante la inspección oficial: “Estaban entre la ceniza de una barbacoa, pero yo, no sé, simplemente las busqué”. La periodista especuló que las mujeres podrían ser familiares, parejas de miembros del CJNG o incluso víctimas, aunque recalcó que hasta ahora no ha logrado identificarlas.
El descubrimiento no fue reportado ni por las fuerzas federales ni por peritos oficiales durante el aseguramiento del inmueble, lo que ha generado críticas sobre la exhaustividad de la inspección inicial y nuevas preguntas sobre lo que pudo haber ocurrido en el sitio.
Cadena de custodia
El hallazgo de las fotos se da en el contexto de una polémica por el acceso de periodistas y reporteros al lugar del operativo, hecho que la presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó exclusivamente a la Fiscalía General de la República (FGR).
La mandataria pidió a la FGR explicar por qué se permitió la entrada y subrayó que la fiscalía estatal no tuvo responsabilidad en el resguardo ni en la cadena de custodia.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció que la FGR será la encargada de investigar la veracidad y contexto de todos los indicios recogidos en el sitio, incluidas las supuestas narconóminas y registros de sobornos encontrados en la cabaña por la prensa.
Harfuch aclaró que, en caso de hallar pruebas de colusión de funcionarios o policías, se abrirán carpetas de investigación correspondientes.
La cabaña del capo
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes en una villa del Tapalpa Country Club puso fin a una de las búsquedas más intensas contra el líder del CJNG. La residencia de dos pisos, ubicada en el número 39 de un exclusivo conjunto en las colinas de Jalisco, funcionó como refugio durante las últimas horas del capo.
El inmueble, con fachada de piedra y techo de tejas rojas, ofrecía espacios amplios y modernos, grandes ventanales con vista a jardines y un entorno rodeado de bosques de pinos. En la cocina se encontraron envases de comida para llevar, fresas en estado de descomposición, salsa sriracha, cartones de leche y botellas de agua. En el suelo permanecían cajas de papas y tomates. La estancia reflejaba rastros de abandono y una vida en fuga.
Entre las pertenencias personales halladas, las autoridades localizaron en un armario ropa doblada, una hilera de productos para el cuidado de la piel y perfumes, además de envases de toallitas húmedas para bebés dentro de un cajón. En uno de los gabinetes había analgésicos, tratamientos para migrañas, insomnio, reflujo ácido e infecciones fúngicas, junto a un rodillo facial. Destacaba un paño con el logotipo de una joyería de lujo de Guadalajara.
En el congelador se encontraron viales de Tationil Plus junto con una tabla de dosificación, con el que se trataba sus problemas renales. Sobre la mesa del comedor estaba una caja adornada con un lazo rojo.
La casa también albergaba un altar improvisado con figuras de la Virgen de Guadalupe y San Judas Tadeo, además de un pasaje bíblico escrito a mano. Las pertenencias personales se encontraban dispersas por distintos espacios de la vivienda.
La villa, ubicada cerca de un campo de golf y un lago, disponía de garaje y patio interior. El día posterior al operativo, un jardinero cuidaba las plantas en la entrada del conjunto y a lo lejos se divisaban plantaciones de agave.
La investigación que llevó a las autoridades hasta el inmueble se basó en el seguimiento de un colaborador cercano a una de las parejas sentimentales de Oseguera Cervantes. El líder del CJNG intentó escapar por el jardín hacia una ladera boscosa, pero fue alcanzado por disparos y falleció mientras era trasladado en helicóptero. Sus restos fueron enviados primero a Morelia y después a la Ciudad de México, donde se confirmó su identidad. La Fiscalía General de la República luego entregó sus restos a sus familiares, quienes lo sepultaron en Recinto de La Paz en Zapopan.