Las infecciones de las vías urinarias son una de las afecciones más frecuentes del sistema urinario. De acuerdo con la Clínica Mayo, este tipo de infección puede presentarse en distintas partes del aparato urinario, que incluye riñones, uréteres, vejiga y uretra.
La institución médica explica que “una infección de las vías urinarias es una infección que se puede presentar en cualquier parte del sistema urinario”. Sin embargo, la mayoría de los casos suelen afectar las zonas inferiores, principalmente la vejiga y la uretra.
También señala que las mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollar este tipo de infecciones. Aunque en muchos casos se trata de una afección tratable, puede convertirse en un problema más serio si llega a extenderse hacia los riñones.
Señales comunes que pueden indicar una infección urinaria
Los síntomas pueden variar entre personas, pero existen señales frecuentes que suelen aparecer cuando se desarrolla una infección en el sistema urinario. Estas manifestaciones pueden causar molestias y alterar las actividades cotidianas.
Según la Clínica Mayo, entre los síntomas más comunes se encuentran la sensación de ardor al orinar, una necesidad constante de acudir al baño y la micción frecuente en pequeñas cantidades.
También pueden presentarse cambios visibles en la orina. La institución médica explica que la orina puede adquirir un color rojo, rosa intenso o marrón oscuro, lo que puede indicar la presencia de sangre. Además, algunas personas experimentan dolor pélvico, especialmente en la zona central de la pelvis y alrededor del hueso púbico.
Síntomas según la parte del sistema urinario afectada
Las manifestaciones de una infección urinaria pueden cambiar dependiendo del área del sistema urinario donde se desarrolle el problema. Por ello, los signos pueden variar en intensidad y tipo.
Cuando la infección afecta los riñones, pueden aparecer dolor en la espalda o en el costado, fiebre alta, escalofríos, náuseas y vómitos. Estos síntomas suelen requerir atención médica para evitar complicaciones mayores.
Si el problema se localiza en la vejiga, pueden presentarse presión en la pelvis, molestias en la parte inferior del abdomen, micción frecuente y dolorosa, así como sangre en la orina. En el caso de la uretra, la señal más característica es una sensación de ardor al orinar, además de posible secreción. La Clínica Mayo también advierte que en adultos mayores estas infecciones pueden pasar desapercibidas o confundirse con otras afecciones.