Leticia Calderón sorprendió al recordar un episodio poco conocido de sus primeros años en la televisión: el maltrato que sufrió por parte de Beatriz Sheridan y la inusual autorización que recibió del entonces dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, alias “El Tigre”, para defenderse a golpes si la situación se repetía.
Calderón relató el episodio durante su participación en El minuto que cambió mi destino: Sin censura. Ahí explicó que, con apenas 18 años, obtuvo su primer protagónico en La Indomable, producción donde coincidió por primera vez con Sheridan.
Según la actriz, el encuentro fue hostil desde el inicio. “Yo no sé con quién te hayas acostado para obtener este papel”, le habría dicho Sheridan al presentarse. Calderón recordó que, además de los comentarios ofensivos, recibió gritos y malos tratos constantes. La situación escaló cuando, durante una escena, la directora la agredió físicamente: “Me azotó la cabeza… agarré mis cosas y me fui”.
Tras el incidente, un ejecutivo de la empresa intervino y Sheridan ofreció disculpas públicas, lo que permitió que Calderón continuara con su carrera.
El reencuentro en Esmeralda y el aval de “El Tigre”
Catorce años después, ya consolidada como protagonista, Calderón volvió a coincidir con Sheridan en Esmeralda. La actriz confesó que intentó rechazar el proyecto al enterarse de quién dirigiría, hasta que fue llamada por Azcárraga Milmo.
De acuerdo con su testimonio, el empresario le ofreció mejores condiciones económicas y, ante su resistencia, escuchó una condición clara: “La señora me humilla, me grita o ofende a mí o a cualquiera de mis compañeros y le rompo su madre”. Calderón afirmó que Azcárraga respondió: “Tienes mi autorización para que le partas su madre. Ya está advertida, porque yo sé lo que pasó hace muchos años. No va a pasar, pero tienes mi autorización’”
Finalmente, la autorización no tuvo que ponerse a prueba. Calderón aseguró que el rodaje transcurrió sin incidentes y sin faltas de respeto.
“El Tigre”, una de las figuras más poderosas y polémicas en la historia de México
La anécdota de Leticia Calderón alimenta el mito de Emilio Azcárraga Milmo como una de las figuras más poderosas y polémicas en la historia de México, transformando a Televisa en un imperio mediático internacional, pero también ejerciendo un control férreo y controvertido.
Sus principales polémicas:
- “La televisión para jodidos” (1993): Durante una rueda de prensa, Azcárraga Milmo declaró que México era un país con una clase modesta “muy jodida” que no saldría de esa condición, afirmando que la televisión tenía la obligación de llevar diversión a esa gente para sacarla de su triste realidad, desestimando a la clase alta como cliente.
- Filiación partidista con el PRI (1988): En enero de 1988, afirmó públicamente: “Nosotros somos del PRI, miembros del PRI, no creemos en ninguna otra fórmula”. Esta declaración subrayó el papel de Televisa como un pilar fundamental para sostener al partido hegemónico, limitando la pluralidad democrática.
- Control absoluto y veto a artistas: Utilizaba el “veto” de Televisa como herramienta de castigo a figuras que trabajaban con la competencia o lo contradecían, siendo famoso su temperamento agresivo. Incluso el conductor Raúl Velasco sufrió su ira cuando intentó defender a actrices en la “lista negra”.
- Origen del apodo: Su apodo “El Tigre” no solo se refería a su audacia empresarial, sino también a sus tácticas agresivas y tenaces. Valentín Pimstein mencionó que le decían así porque “cuando te abraza te saca sangre”.
- Conflictos en la sucesión de su imperio: La transferencia de su poder a su hijo, Emilio Azcárraga Jean, en 1997, estuvo marcada por tensiones y la necesidad de consolidar el control de la familia frente a otros accionistas tras la muerte del “Tigre”, documentado en diversas biografías como una transición conflictiva.