La hija de Carmen Salinas, María Eugenia Plascencia Salinas, respondió de manera tajante a las declaraciones realizadas por un recluso identificado como “Beto”, quien, en el podcast Penitencia de Saskia Niño de Rivera, mencionó a la actriz en relatos sobre supuestos rituales.
El señalamiento fue categóricamente rechazado por la familia de la intérprete, quien defendió la memoria y el legado de su madre.
La reacción de María Eugenia Plascencia
En conversación con el periodista Gustavo Adolfo Infante, María Eugenia Plascencia Salinas expresó su enojo por la difusión de los dichos del entrevistado.
“Estoy bastante molesta, sacada de onda, porque la verdad es una persona que si está en la cárcel, tú sabrás. Ahora sí que no tiene educación, no tiene principios y lo que quiera crearse es fama ahora”, declaró.
La hija de la actriz subrayó que “es una mentira” y remarcó el carácter solidario y religioso de su madre: “Mi mamá era más católica, era más de ayudar”.
Maru arremete contra Saskia Niño de Rivera
Plascencia también manifestó inconformidad con la labor periodística de la entrevistadora, al considerar que “no se vale que le siga un juego a algo que es imposible”.
Añadió que “quieren provocar una situación que no debería”, y confirmó que analiza posibles medidas legales ante la difusión de las acusaciones: “Sí tengo que ver qué voy a hacer, porque no se vale que estén difamando el nombre de mi mamá”.
Durante la conversación transmitida en el canal de YouTube del periodista, Plascencia recalcó que su familia se mantiene al margen, pero expresó su indignación por lo que consideró “una bajeza” y “cobardía” por parte de quienes omitieron otros nombres mencionados en el podcast, dejando solo el de su madre, ya fallecida.
¿Qué sucedió en el podcast?
Las declaraciones surgieron a raíz de la difusión de un episodio del podcast Penitencia, espacio dedicado a relatos y testimonios de personas privadas de la libertad en México.
En la grabación, un hombre apodado “Beto” relató haber estado involucrado en hechos delictivos desde la infancia y mencionó a figuras públicas en su testimonio.
Entre ellas, señaló a Carmen Salinas, afirmando que la actriz “decía que era católica” y la vinculó con prácticas rituales.
El episodio generó reacciones inmediatas en la opinión pública y la comunidad artística, debido a la gravedad de las afirmaciones.