El efecto secundario poco conocido de tomar agua con limón y sal en ayunas

El hábito ganó popularidad como una fórmula para “desintoxicar” el organismo y acelerar el metabolismo

A pesar de sus beneficios, tomar agua con jugo de limón y sal no es para todos. (Infobae México)

El hábito de beber agua tibia con limón y sal al despertar ganó popularidad como un ritual de bienestar que es presentado como una fórmula para “desintoxicar” el organismo, acelerar el metabolismo y equilibrar el pH.

Sin embargo, más allá de la hidratación y del aporte de vitamina C, la ciencia advierte un efecto secundario que suele pasar inadvertido y que puede generar consecuencias a largo plazo.

Sus beneficios al descubierto

El cuerpo humano ya cuenta con sistemas eficaces de depuración: hígado y riñones. No requieren cítricos para activarse. El beneficio real del agua con limón se explica por una hidratación temprana y un aporte antioxidante moderado. El problema surge cuando esta mezcla se consume a diario y en ayunas, sin amortiguadores naturales frente a la acidez.

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El efecto secundario poco conocido: desgaste irreversible

El impacto más relevante no se relaciona con la digestión, sino con la erosión. El ácido cítrico actúa como solvente de minerales esenciales que protegen los dientes y la mucosa gástrica. En ayunas, el flujo salival es menor y el estómago no tiene alimentos que reduzcan la acidez, lo que expone al organismo a un “baño ácido” repetido.

El esmalte dental es la sustancia más dura del cuerpo, pero resulta vulnerable al pH bajo. (Sento Farmaceútico / YouTube)

La erosión del esmalte dental: un riesgo silencioso

El esmalte dental es la sustancia más dura del cuerpo, pero resulta vulnerable al pH bajo. El jugo de limón presenta un pH aproximado de 2.0 a 3.0, considerado altamente ácido. El consumo diario favorece la desmineralización, proceso que adelgaza el esmalte y abre la puerta a sensibilidad, coloración amarilla y caries.

Un error frecuente agrava el problema: el cepillado inmediato tras ingerir la bebida. La Asociación Dental Americana (ADA) advierte que cepillar sobre esmalte reblandecido acelera el desgaste. La recomendación es esperar al menos 30 minutos o enjuagar la boca con agua simple antes de cepillar.

El papel de la sal: un riesgo adicional

La adición de sal carece de respaldo científico como estrategia de salud. Por el contrario, incrementa la ingesta de sodio, lo que puede elevar la presión arterial, favorecer la retención de líquidos y aumentar la carga renal. En personas con hipertensión o enfermedad renal, este hábito representa un riesgo innecesario.

Personas con hipertensión o enfermedad renal, no deben agregar sal a la bebida. (Crédito: Freepik)

¿Cómo reducir los riesgos si decides consumirla?

  • Dilución adecuada: usa el jugo de medio limón en un vaso grande (250 ml) de agua tibia o a temperatura ambiente.
  • Evita el agua caliente: puede degradar la vitamina C y aumentar la reactividad ácida.
  • Usa sorbete: reduce el contacto directo con los dientes.
  • Considera tu salud digestiva: en casos de gastritis, reflujo o úlceras, esta práctica puede intensificar la acidez.

Tomar agua con limón y sal en ayunas no es un remedio milagroso. Sus beneficios son limitados y sus riesgos, cuando se ignoran, pueden resultar permanentes. La clave está en la moderación, la correcta dilución y la información basada en evidencia.

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