Jugo de tomate: receta fácil para reducir la presión alta y el colesterol

Esta bebida vegetal ofrece beneficios que impactan en el sistema circulatorio

Esta bebida vegetal ofrece beneficios que impactan en el sistema circulatorio. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La búsqueda de alternativas naturales para el control de la salud cardiovascular ha puesto en foco a bebidas tradicionales como el jugo de tomate. Diferentes estudios han señalado que esta bebida puede ayudar a reducir la presión arterial y el colesterol gracias a su composición rica en nutrientes y compuestos bioactivos. Es de consumo habitual en distintas culturas, resulta sencilla de preparar y se ha convertido en una opción recomendada en planes alimentarios que buscan mejorar la salud del corazón.

El tomate contiene una alta concentración de potasio, fibra y antioxidantes, entre ellos el licopeno, un carotenoide que ha sido vinculado con la disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares. El potasio contribuye a regular el equilibrio de líquidos en el organismo y favorece la función renal, lo que impacta en la regulación de la presión arterial. El licopeno, presente en mayor cantidad en el tomate cuando se procesa o cocina, ha mostrado efectos positivos en la reducción de los niveles de colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”.

Diversos profesionales de la salud han explicado que un vaso de jugo de tomate aporta vitaminas A, C y K, así como minerales necesarios para el funcionamiento adecuado del sistema circulatorio. La fibra soluble presente en el tomate también colabora con la reducción del colesterol al disminuir su absorción en el intestino. Además, el consumo regular de este jugo se asocia con un efecto vasodilatador que contribuye a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos.

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El perfil nutricional del jugo de tomate lo convierte en una alternativa frente a bebidas comerciales con alto contenido de azúcar o sodio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las pautas de diferentes organizaciones de salud recomiendan incorporar alimentos ricos en antioxidantes y reducir la ingesta de grasas saturadas para prevenir enfermedades del corazón. El jugo de tomate, al no contener grasas y ser bajo en sodio si se prepara en casa, cumple con estos criterios y se adapta a diferentes dietas.

El perfil nutricional del jugo de tomate lo convierte en una alternativa frente a bebidas comerciales con alto contenido de azúcar o sodio. Prepararlo en casa permite controlar la calidad de los ingredientes y evitar aditivos. Además, es versátil y puede combinarse con otras verduras para potenciar su efecto y sabor.

Existen múltiples formas de incorporar esta bebida natural en la rutina diaria, pero la clave está en la regularidad y en la elección de tomates frescos y maduros. Las personas con condiciones médicas específicas deben consultar a su médico antes de realizar cambios en su alimentación para asegurar que esta opción sea la más adecuada en su caso particular.

La bebida natural a base de tomates maduros ofrece beneficios que impactan en el sistema circulatorio y en la regulación de grasas en sangre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Receta para preparar el jugo de tomate en casa

  • 4 tomates medianos frescos y maduros
  • 1 vaso de agua fría (aproximadamente 250 ml)
  • 1 rama pequeña de apio (opcional)
  • 1 pizca de sal baja en sodio (opcional)
  • Jugo de medio limón (opcional)

Preparación:

  • Lavar bien los tomates y retirar el pedúnculo.
  • Cortar los tomates en trozos medianos.
  • Colocar los tomates en la licuadora junto con el agua. Agregar el apio si se desea un sabor más intenso.
  • Licuar hasta obtener una mezcla homogénea.
  • Filtrar el jugo con un colador fino si se prefiere una textura más suave.
  • Añadir la pizca de sal y el jugo de limón al gusto.
  • Servir frío y consumir al momento.
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