El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a niños, aunque puede presentarse en cualquier edad si la persona no ha sido inmunizada.
Según datos de las autoridades al 4 de febrero de 2026, México enfrenta un brote activo de sarampión con una velocidad de transmisión alarmante: en las últimas 24 horas se han detectado44 nuevos casos, lo que representa un ritmo de casi dos contagios por hora en todo el país.
Las cifras acumuladas muestran que miles de personas ya han resultado afectadas, con una distribución de casos que abarca varias entidades de la república. El impacto es todavía más claro entre la población infantil y los adolescentes que no cuentan con esquemas completos de vacunación.
La tendencia al alza del sarampión en las últimas semanas ha llamado la atención de las autoridades sanitarias, quienes advierten que los menores de entre uno y cuatro años conforman el grupo de mayor riesgo, seguidos de cerca por quienes tienen entre cinco y nueve años.
La rápida propagación del virus se atribuye a la facilidad con la que se transmite a través de gotitas respiratorias, especialmente en comunidades con baja cobertura de vacunación.
Frente a este escenario, la Secretaría de Salud y otras instancias de salud pública han intensificado tanto la vigilancia epidemiológica como las campañas de vacunación en distintas regiones del país. El objetivo es frenar la cadena de transmisión y proteger a los sectores más vulnerables.
En México, tanto la Secretaría de Salud como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han emitido recomendaciones y descripciones clínicas sobre los síntomas y fases de la enfermedad.
De acuerdo con estas fuentes, los síntomas suelen manifestarse de la siguiente manera:
Principales síntomas del sarampión
- Fiebre alta (que puede superar los 39°C y persistir varios días)
- Tos seca
- Secreción nasal (rinorrea)
- Ojos rojos y llorosos (conjuntivitis)
- Malestar general
- Aparición de pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas (“manchas de Koplik”, consideradas un signo característico)
- Erupción cutánea (exantema) maculopapulosa de color rojizo que inicia en la cara y cuello y avanza hacia el resto del cuerpo
Síntomas del sarampión en adultos
Los síntomas del sarampión en adultos suelen aparecer entre 7 y 14 días después del contagio. El inicio del cuadro se caracteriza por:
- Fiebre alta, que puede superar los 39-40 °C.
- Tos seca.
- Secreción nasal (rinitis).
- Ojos enrojecidos y lagrimeo (conjuntivitis).
Entre 2 y 3 días tras el inicio de los síntomas, pueden observarse pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas, conocidas como manchas de Koplik.
En adultos, el sarampión puede presentar mayor gravedad y riesgo de complicaciones, como neumonía, encefalitis, diarrea, infecciones de oído y, en ocasiones, hospitalización.
Las personas con sistemas inmunológicos debilitados, embarazadas y mayores de 20 años tienen mayor riesgo de presentar complicaciones severas.
Otros signos y síntomas
- Dolor de garganta
- Sensibilidad a la luz (fotofobia)
- Inflamación de los párpados
- En ocasiones, inflamación de ganglios linfáticos
Fases del sarampión (según el IMSS)
- Fase preeruptiva: fiebre, malestar general, conjuntivitis, rinorrea y tos.
- Fase eruptiva: exantema rojizo que aparece en la cara y se extiende hacia el tronco y las extremidades.