El homicidio de un mando de la Guardia Nacional en la región que delimita Querétaro e Hidalgo movilizó a distintas corporaciones de seguridad este viernes, mientras las autoridades federales y estatales buscan esclarecer los hechos y dar con los responsables. La agresión, que incluyó el secuestro inicial de cuatro elementos y el asesinato de uno de ellos, ha transformado la zona en un enclave de alto resguardo policial y ha suscitado colaboración interinstitucional, según lo informado por las fiscalías estatales y la Guardia Nacional.
Después del hallazgo, las fuerzas de seguridad establecieron operativos de rastreo para intentar localizar a los agresores. Hasta el momento, no se han reportado personas detenidas ni vehículos asegurados ligados a estos actos. La Fiscalía General de la República asumió la investigación al tipificarse un delito del ámbito federal, en colaboración con las fiscalías de Querétaro e Hidalgo, quienes han realizado diligencias periciales y recabado información en campo.
El operativo de rescate se desplegó sobre el kilómetro 5 de la carretera Huichapan–Querétaro–Palmillas, luego de localizar el cuerpo sin vida del comandante de la Guardia Nacional en el puente de acceso a San Miguel Arcángel, municipio de San Juan del Río, Querétaro. Integrantes de la misma corporación hallaron inicialmente el cadáver, que presentaba signos de violencia. Tras el levantamiento, el lugar fue acordonado por peritos estatales.
Poco después, los otros tres agentes secuestrados fueron ubicados maniatados y con golpes, en una zona cerril del lado hidalguense. Según el testimonio recogido por las autoridades, los agresores eran cerca de 25 hombres armados que se movilizaban en cuatro camionetas.
Uno de los soldados liberados, sufrió una crisis nerviosa y fue atendido por especialistas; luego aportó declaraciones que permitieron orientar la búsqueda. La información proporcionada por este elemento señaló que el grupo armado llevó al teniente Gustavo Ramírez Roque —quien más tarde sería hallado sin vida— hacia el municipio de San Juan del Río.
El incidente se originó cuando los uniformados fueron privados de la libertad en Huichapan, en el estado de Hidalgo. En el lugar del ataque, quedaron abandonados dos vehículos oficiales tipo Charger, propiedad de la corporación, lo que activó la alerta para las autoridades y dio inicio a amplios operativos de recorrido y vigilancia en ambas entidades.
La Policía Municipal de San Juan del Río y la Policía Estatal de Querétaro reforzaron la vigilancia en los tramos carreteros, mientras la Fiscalía General de la República y las fiscalías locales dan seguimiento a las investigaciones. Hasta ahora, no se han emitido avances sobre detenciones ni mayores detalles sobre los autores materiales del asesinato y secuestro.
El proceso de búsqueda y las acciones periciales se mantienen activos, con operaciones de vigilancia permanente en la zona limítrofe, mientras la comunidad y las fuerzas de seguridad aguardan la identificación de los responsables.
Teniente alcanzó a pedir refuerzos
Un video compartido en redes sociales reveló que fue alrededor de las 20:30 hrs el teniente alcanzó a pedir refuerzos por radio e informar la problemática, sin embargo al llegar, los cuatro ocupantes no estaban y el el auto se encontró abierto.
En redes sociales fue homenajeado el teniente Gustavo Ramírez Roque quien señalan que:
“Cayó en cumplimiento del deber durante un operativo contra el huachicol. Su valentía y amor por México no se olvidan. Hoy honramos su memoria y alzamos la voz para exigir justicia. Que su sacrificio no quede impune y que la ley alcance a los responsables.🕯️ Descansa en paz, héroe".