La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) colabora de manera coordinada con la Fiscalía General del Estado de Querétaro para canalizar y brindar atención especializada a diversos ejemplares de vida silvestre asegurados durante un cateo realizado en un inmueble ubicado en la Delegación Santa Rosa Jáuregui, en el municipio de Querétaro.
El cateo se llevó a cabo el pasado 11 de enero como resultado de la persecución de un delito, acción que concluyó con el aseguramiento del inmueble y de varios ejemplares de fauna silvestre que se encontraban en el lugar.
Entre los animales asegurados se identificaron dos guacamayas verdes, tres pericos, un jaguar negro, un jaguar amarillo, un mapache y dos cachorros de tigre de bengala.
En el ámbito de sus atribuciones, la Profepa intervino con el objetivo de garantizar el bienestar, manejo adecuado y resguardo temporal de los ejemplares, conforme a lo establecido en la normatividad ambiental vigente.
Como primera medida, las aves aseguradas fueron canalizadas a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS), donde actualmente reciben atención médico-veterinaria especializada y permanecen bajo resguardo en instalaciones adecuadas para su especie.
Previo a su traslado, personal de la Profepa realizó la verificación de los sistemas de marcaje e identificación de las aves, sin que se detectaran dispositivos visibles en la mayoría de los ejemplares, lo que será considerado dentro de las investigaciones correspondientes.
Posteriormente, y con el apoyo del mismo PIMVS, se llevaron a cabo las acciones necesarias para la reubicación de los dos ejemplares de jaguar. Estas acciones incluyeron su contención química bajo estrictos protocolos veterinarios, la toma de muestras biológicas y la revisión de sistemas de identificación.
Como resultado de este procedimiento, se constató que uno de los jaguares cuenta con microchip de identificación, mientras que el otro no presenta ningún sistema de marcaje visible.
En cuanto a los dos cachorros de tigre de bengala (Panthera tigris), estos permanecen en el inmueble asegurado, bajo el resguardo de la autoridad competente. Su permanencia es temporal y se mantendrá hasta que se determine su situación jurídica y se concrete su canalización a un PIMVS que cuente con las condiciones de espacio, infraestructura y manejo especializado que requieren este tipo de ejemplares.
La Profepa informó que continuará colaborando estrechamente con las autoridades ministeriales y formulará la denuncia correspondiente por hechos que pudieran constituir delitos en materia ambiental.
La posesión ilícita de especies de fauna silvestre consideradas endémicas, amenazadas, en peligro de extinción, sujetas a protección especial o reguladas por tratados internacionales de los que México forma parte, se sanciona conforme al artículo 420, fracción IV, del Código Penal Federal, con penas que van de uno a nueve años de prisión y multas equivalentes de trescientos a tres mil días.