Rodrigo Huescas, lateral mexicano del FC Copenhague, fue intervenido quirúrgicamente luego de sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha durante el partido de Champions League ante el FK Qarabağ Agdam, disputado el 1 de octubre.
El club danés confirmó que la operación fue realizada con éxito por el doctor Morten Boesen en el hospital Aleris, y que el jugador ya inició su proceso de rehabilitación, en un proceso que será exigente y de larga recuperación, con seguimiento médico constante.
La lesión representa un duro golpe para el joven futbolista, quien había comenzado a consolidarse en Europa y perfilaba como una opción real para la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026.
Su recuperación podría tomar entre siete y diez meses, lo que pone en duda su participación en la justa mundialista, especialmente por el calendario de convocatorias y la exigencia física del torneo.
El Tri pierde a una de sus promesas en plena reconstrucción
La baja de Huescas llega en un momento clave para el combinado nacional, que atraviesa una etapa de reestructuración bajo el mando de Jaime Lozano.
El lateral derecho se había convertido en una alternativa atractiva en un panorama donde escasean las alternativas con ritmo y continuidad en clubes de alto nivel. Jugadores como Jorge Sánchez y Kevin Álvarez no han logrado consolidarse ni mostrar un nivel competitivo sostenido.
Aunque el tiempo de recuperación es justo, existe la posibilidad de que Huescas pueda llegar al Mundial si su evolución es favorable y logra retomar ritmo competitivo en los meses previos, y demostrar un nivel de rendimiento que convenza al cuerpo técnico de tomar una decisión favorable.
Casos como el de Raúl Jiménez en Qatar 2022 demuestran que, con una rehabilitación adecuada y seguimiento médico riguroso, es posible regresar a tiempo para una cita mundialista.
Por ahora, el jugador se mantiene enfocado en su recuperación, como lo ha compartido en redes sociales, mientras el cuerpo técnico del Tri deberá evaluar nuevas opciones para cubrir la banda derecha.
La lesión también abre espacio para que otros jóvenes mexicanos en Europa o la Liga MX puedan levantar la mano y ganarse una oportunidad en la convocatoria final.
La evolución de Huescas será seguida de cerca por el entorno del fútbol mexicano, que ve en él a uno de los talentos emergentes con mayor proyección internacional, cuya consolidación y preparación podrían marcar la diferencia en su regreso a la escena internacional. Cada semana será clave para definir si podrá cumplir el sueño mundialista.